Miles de inmigrantes cubanos y venezolanos unen fuerzas en República Dominicana para exigir justicia migratoria y regularización legal. En un acto sin precedentes, el Movimiento Cubano Viviendo en la República Dominicana (Mocuviredo) y el Movimiento de Venezolanos en República Dominicana (Moverd) celebraron un culto ecuménico en la Iglesia Evangélica Monte de Sión, en el Ensanche La Fe, para reclamar soluciones urgentes a su situación migratoria.
El evento, que congregó a decenas de personas, tuvo como eje central la petición formal al gobierno del presidente Luis Abinader para reactivar la Ventanilla Única, un mecanismo clave para agilizar los trámites de regularización de extranjeros. Miguel Fernández, pastor y presidente de Mocuviredo, destacó que más de 10 mil cubanos contribuyen activamente al desarrollo del país y merecen un estatus legal definitivo. "No somos una carga, somos parte de esta nación", afirmó.
La participación de José Pérez, líder de Moverd, marcó un hito al unir las voces de las dos comunidades migrantes más numerosas del país. Ambos movimientos buscan fortalecer su colaboración para impulsar cambios en las políticas migratorias y garantizar los derechos de quienes han elegido República Dominicana como su hogar.
El encuentro también tuvo un fuerte componente espiritual. La pastora Yamila de Guerra dirigió una ministración que resaltó los valores de fe, amor y justicia como pilares fundamentales para la integración social. El acto culminó con una oración colectiva por el bienestar del país y el reconocimiento pleno de la dignidad de los inmigrantes.
Este evento ocurre en un contexto nacional donde la migración irregular ha sido un tema recurrente en la agenda política. Las autoridades han implementado medidas para regularizar a los extranjeros, pero organizaciones civiles insisten en que los procesos son lentos y burocráticos. La presión de estos grupos podría influir en futuras decisiones gubernamentales sobre el tema migratorio.
La unión de cubanos y venezolanos en esta causa marca un precedente en la lucha por los derechos de los migrantes en República Dominicana, una batalla que promete seguir ganando relevancia en los próximos meses.



