El presidente Luis Abinader y la primera dama, Raquel Arbaje, recibieron este lunes las primeras nuevas cédulas de identidad y electoral del país, marcando el inicio de un proceso de renovación tecnológica y de seguridad en los documentos de identificación dominicanos. El acto, realizado el 26 de enero, coincidió con el natalicio del patricio Juan Pablo Duarte, lo que fue destacado como un símbolo de fortalecimiento de la identidad nacional.
La Junta Central Electoral (JCE), encargada del proceso, subrayó que el nuevo documento incorpora avanzados sistemas de seguridad y tecnología para garantizar la protección de los datos ciudadanos. Román Jáquez Liranzo, presidente del pleno de la JCE, resaltó que este lanzamiento representa un hito en la modernización de la identificación en el país, alineado con estándares internacionales.
El proceso de entrega se realizará en etapas. La primera fase comenzó este mes y se extenderá hasta marzo, enfocándose en ciudadanos seleccionados, incluyendo al presidente y la primera dama. A partir de abril, la distribución será progresiva, organizada por mes de nacimiento, y se espera cubrir todo el territorio nacional hasta marzo de 2027. Para los dominicanos en el exterior, el proceso iniciará en mayo de 2026 y concluirá en enero de 2028.
La obtención de la nueva cédula sigue un protocolo de cinco pasos: validación de identidad, ingreso de datos al sistema, captura biométrica (fotografía, firma y huellas), verificación de información y personalización mediante grabado láser. La cédula anterior será invalidada en el acto, asegurando la transición segura al nuevo documento.
Entre las ventajas destacadas del nuevo formato se encuentran su resistencia al desgaste, calor y humedad, una durabilidad estimada de 25 años y la integración de múltiples elementos de seguridad para prevenir fraudes. Además, el diseño incluye una imagen de Juan Pablo Duarte, reforzando su simbolismo patriótico.
Este lanzamiento marca un paso crucial en la modernización de los sistemas de identificación del país, asegurando mayor protección y eficiencia para los ciudadanos. La JCE espera que este proceso fortalezca la confianza en los documentos oficiales y facilite su uso en trámites nacionales e internacionales.
