El Sónar +D reflexiona sobre el impacto político de Internet y el auge del tecnocapitalismo
Desde 2013, el Sónar +D ha trascendido la música para convertirse en un laboratorio de ideas sobre tecnología, arte digital y ciencia. En su edición de 2026, el evento ha adoptado un tono crítico, analizando cómo Internet y las plataformas digitales están redefiniendo el poder, la democracia y la identidad humana en un mundo cada vez más dominado por el tecnocapitalismo.
La desilusión con las redes sociales y la IA
En 2026, la sociedad ya no ve con ingenuidad términos como "red", "nube" o "inteligencia artificial". El Sónar +D ha abordado este escepticismo con exposiciones y debates que revelan cómo la tecnología se ha convertido en un instrumento de control. Expertos como el consultor Eugene Healey han cuestionado la adicción al scroll infinito de plataformas como TikTok, X o Instagram, mientras que investigadores como Wassim Z. Alsindi y Joana Moll han expuesto las consecuencias políticas de la digitalización.
El tecnocapitalismo y sus amenazas
Alsindi y Moll coinciden en que el tecnocapitalismo está erosionando la democracia y borrando los límites entre lo físico y lo digital. Durante sus ponencias, destacaron la creciente militarización de Silicon Valley y las ambiciones de figuras como Elon Musk y Peter Thiel, quienes promueven ideas como los Network States (estados paralelos libres de regulaciones) y el transhumanismo, que busca "mejorar" al ser humano mediante ingeniería genética y cibernética.
Alternativas para un futuro digital más humano
A pesar del tono crítico, el Sónar +D también ha explorado soluciones. El emprendedor Yancey Strickler abogó por un Internet descentralizado gestionado por artistas y comunidades, mientras que Alsindi propuso la empatía como antídoto contra la deshumanización tecnológica.
El evento cerró con un mensaje claro: la tecnología no es neutral, y su evolución dependerá de cómo la sociedad decida utilizarla.






