Kylian Mbappé, estrella del Real Madrid, enfrenta una crisis tras declaraciones que ofendieron a la comunidad china, lo que derivó en la cancelación de múltiples contratos publicitarios con marcas líderes en el país asiático. El delantero francés expresó su arrepentimiento en un comunicado público, pero el daño ya estaba hecho: empresas como Dongpeng, Mengniu y Milkground anunciaron la terminación inmediata de sus acuerdos con el futbolista.
La polémica estalló tras la difusión de un video en el que Mbappé mencionaba un meme que relacionaba su rostro con el del antiguo líder chino Mao Zedong. El jugador describió la imagen como "graciosa", pero sus palabras fueron interpretadas como una falta de respeto hacia una figura histórica venerada en China. Esto desencadenó una ola de críticas en redes sociales y la reacción de las empresas asociadas, que manifestaron una "tolerancia cero" hacia cualquier declaración que "hiera los sentimientos nacionales".
En su comunicado, Mbappé se disculpó formalmente, asegurando que sus palabras fueron "torpes" y que no tenía la intención de ofender. "Tengo un profundo respeto por el pueblo chino y su historia", afirmó el capitán de la selección francesa. Sin embargo, el gesto no fue suficiente para calmar las aguas. La frase "Las bebidas Dongpeng ponen fin a la colaboración con Mbappé" se convirtió en el tema más comentado en Weibo, alcanzando más de 430 millones de visitas.
La repercusión del caso trascendió el ámbito deportivo. LaLiga también expresó su pesar por las declaraciones del jugador, y Javier Tebas, presidente del campeonato español, emitió un comunicado pidiendo disculpas a quienes se sintieron ofendidos. Además, la cuenta oficial de Mbappé en Xiaohongshu fue bloqueada temporalmente por "violar las reglas de la comunidad".
Mbappé, uno de los deportistas más influyentes del mundo, es ampliamente seguido en China, donde el fútbol cuenta con una base de aficionados apasionados. Sin embargo, este incidente amenaza con afectar su imagen y relaciones comerciales en el país asiático, un mercado clave para la industria futbolística. El caso ocurre apenas un día después de que el francés quedara fuera de la carrera por el Balón de Oro 2026, otorgado a Harry Kane.
El próximo paso para Mbappé será gestionar las consecuencias de este incidente, tanto en el plano profesional como en su relación con los aficionados chinos. Mientras tanto, las marcas que cortaron sus vínculos con el jugador han dejado claro que cualquier comentario que atente contra los valores nacionales tendrá un costo alto. El futbolista deberá demostrar que su arrepentimiento es genuino si desea recuperar la confianza perdida en uno de los mercados más importantes del mundo.







