Samsung Galaxy S26 Ultra: Privacidad y potencia en un diseño familiar
El Samsung Galaxy S26 Ultra llega con refinamientos tecnológicos que lo consolidan como una opción premium, aunque sin romper moldes. Destaca su innovadora pantalla Privacy Display, capaz de ocultar contenido a miradas ajenas, y una estabilización de vídeo profesional que lo posiciona como referente para creadores. Sin embargo, su diseño conservador y una autonomía que no avanza generacionalmente dejan espacio para la competencia.
Privacidad como bandera
La gran apuesta del S26 Ultra es su pantalla de 6.9 pulgadas con tecnología Privacy Display, que limita la visibilidad del contenido desde ángulos laterales. Una función configurable por aplicaciones, ideal para proteger información sensible. Junto a esto, el panel AMOLED mantiene los estándares de brillo (2.600 nits) y resolución QHD+ que caracterizan a la serie Ultra.
Vídeo profesional y potencia
El smartphone destaca en creación de contenido, gracias a su estabilización con bloqueo de horizonte y soporte para el códec APV, pensado para ediciones profesionales. Bajo el capó, el Snapdragon 8 Elite "for Galaxy" y hasta 16 GB de RAM aseguran un rendimiento fluido, incluso en tareas exigentes de IA o juegos como Genshin Impact.
Puntos débiles: batería y cámaras
La autonomía sigue anclada en los 5.000 mAh, con carga rápida de 60W pero sin avances significativos frente a rivales que ya superan los 100W. En fotografía, aunque la lente principal de 200 MP mejora en nitidez, el zoom a partir de 20x pierde calidad y la cámara frontal de 12 MP se queda atrás.
Software: saturación de IA
Tres asistentes preinstalados (Gemini, Bixby y Perplexity) generan redundancia. Pese a ello, funciones como el editor de imágenes con IA o el borrado de ruido en vídeos externos son destacables. El sistema, basado en Android 16 con One UI 8.5, promete siete años de actualizaciones.
Un Ultra con luces y sombras
Con precios desde 1.449 euros (12 GB + 256 GB) hasta 1.949 euros (16 GB + 1 TB), el S26 Ultra es una evolución, no una revolución. Su enfoque en privacidad y vídeo lo hacen atractivo, pero el estancamiento en batería y diseño refleja la cautela de Samsung frente a la innovación agresiva de fabricantes chinos. Para usuarios que priorizan refinamiento sobre ruptura, sigue siendo una opción sólida.





