Cataluña impulsa el despliegue de centros de datos con un nuevo proyecto en Molins de Rei
La empresa Quetta Data Centers construirá en Molins de Rei (Barcelona) un centro de datos de edge computing, una infraestructura clave para aplicaciones de inteligencia artificial y robótica. Con una inversión de 500 millones de euros en España y Portugal, el proyecto refleja la creciente demanda de procesamiento de datos cercano al usuario, reduciendo la latencia y mejorando la eficiencia.
El centro, ubicado junto a una subestación eléctrica, tendrá una capacidad de 7,2 megavatios y consumirá hasta 10 megavatios de energía, equivalente al gasto de 10.000 viviendas. Para minimizar su impacto ambiental, utilizará sistemas de refrigeración avanzados sin consumo de agua, similares a los del superordenador MareNostrum del Barcelona Supercomputing Center.
Tecnología y mercado en expansión
El edge computing es una tendencia al alza en el sector tecnológico, que prioriza el procesamiento de datos cerca de su origen en lugar de depender exclusivamente de la nube. Este enfoque beneficia a empresas como AWS, Microsoft Azure o Google Cloud, potenciales clientes del nuevo centro, así como a universidades e instituciones públicas.
Quetta, respaldada por la gestora inmobiliaria Azora, prevé comenzar las obras en mayo, con un plazo de ejecución de 14 a 18 meses. El proyecto se enmarca en la estrategia de la Generalitat para consolidar Cataluña como hub tecnológico, aunque también revive el debate sobre el alto consumo energético de estas infraestructuras.
Inversiones y sostenibilidad
La compañía asegura que su modelo combina innovación y sostenibilidad, evitando el uso de agua en la refrigeración. Sin embargo, el auge de los centros de datos sigue generando preocupación por su huella ecológica, especialmente en regiones con estrés hídrico.
Con este proyecto, Cataluña avanza en su apuesta por la economía digital, mientras el sector privado capitaliza las oportunidades de la inteligencia artificial y el big data. El centro de Molins de Rei podría operar a pleno rendimiento en 2026, marcando un hito en la transformación tecnológica de la región.





