La inteligencia artificial: ¿aliada o amenaza para las profesiones?
En un mundo donde la inteligencia artificial (IA) avanza a pasos agigantados, profesionales de diversos sectores han llegado a un consenso: esta tecnología debe ser un complemento, no un reemplazo. Durante la segunda edición de La Tribuna de las Profesiones, organizada por el periódico EL PERIÓDICO y la Intercolegial de Colegios Profesionales de Catalunya, expertos debatieron sobre el impacto de la IA en el ámbito laboral y su papel en la sociedad actual.
La IA: una revolución en marcha
Àngels Fitó, vicedecana del Colegio de Economistas de Catalunya y rectora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), recordó que la IA no es del todo nueva. "Estamos ante la segunda revolución tecnológica moderna, después de Internet", afirmó. Sin embargo, la IA generativa, capaz de crear textos y soluciones rápidamente, ha supuesto un salto cualitativo. "Es rápida, se adapta bien y por eso se ha generalizado con tanta facilidad", añadió.
Karina Gibert, decana del Colegio Oficial de Ingeniería Informática de Catalunya, advirtió sobre las limitaciones de esta tecnología. "La IA generativa no entiende el contexto, no razona. Trabaja a partir de lo que se ha escrito antes, pero no deja de ser un generador de texto", precisó.
El criterio humano, insustituible
Aunque muchos profesionales ya incorporan la IA en sus actividades, José Alberto Marín, decano del Colegio Notarial de Catalunya, expresó su escepticismo. "Las experiencias que he tenido han sido pésimas. Por eso es tan importante el criterio humano y los códigos deontológicos de los colegios profesionales", sostuvo.
Marín reconoció que estas herramientas pueden ser útiles en ciertas tareas, pero subrayó que "el trabajo profesional debe estar guiado por el criterio humano". Para él, el valor diferencial de las profesiones radica en no depender exclusivamente de la IA.
Corresponsabilidad social
Todos los participantes coincidieron en la necesidad de construir un marco de corresponsabilidad. "Estamos hablando de modelos que no son perfectos y que, cuando fallan, pueden afectar a derechos fundamentales", señaló Gibert. Por ello, insistió en que "implicar a toda la sociedad" es esencial, ya que este fenómeno es transversal.
El proceso de formación y concienciación, concluyeron, "debe ser masivo y permanente, y nadie puede quedar al margen".
Conclusión: un equilibrio necesario
La IA ha llegado para quedarse, pero su éxito dependerá de cómo la sociedad la integre. Los profesionales abogan por una relación equilibrada, donde la tecnología sea un aliado, pero nunca la última palabra. En un mundo en constante cambio, el criterio humano sigue siendo insustituible.





