Xiaomi democratiza las gafas inteligentes con un diseño discreto pero con limitaciones tecnológicas
Las Mijia Smart Audio Glasses de Xiaomi representan un intento por llevar la tecnología wearable a un público más amplio, ofreciendo un diseño convencional que oculta su naturaleza inteligente. Con un peso de solo 40.4 gramos y un aspecto similar al de unas gafas tradicionales, evitan la estética futurista que caracteriza a muchos dispositivos de la competencia. Sin embargo, su tecnología, desarrollada hace tres años para el mercado chino, muestra claras limitaciones en comparación con alternativas más recientes.
Diseño modular y comodidad destacable
El mayor acierto de estas gafas radica en su discreción. Disponibles en tres modelos (’Piloto', 'Browline' y 'Titanio'), permiten personalizar monturas y lentes, incluyendo opciones graduadas o polarizadas. Su sistema modular permite desmontar las patillas tecnológicas para adaptarlas a diferentes monturas, aunque esta función aún no está disponible en España. Con una construcción resistente y bisagras que soportan hasta 15,000 flexiones, Xiaomi ha priorizado la durabilidad sin sacrificar ligereza.
Audio: potencia insuficiente para entornos urbanos
El punto más crítico es su rendimiento de audio. Los altavoces integrados ofrecen una calidad aceptable en interiores, pero su volumen resulta insuficiente para exteriores, donde el ruido ambiental puede eclipsar por completo la reproducción. La falta de graves y la incapacidad para competir con auriculares dedicados limitan su utilidad como reemplazo auditivo. No obstante, los cuatro micrófonos incorporados funcionan de manera eficiente, destacándose la función de grabación de llamadas sin notificaciones sonoras, una rareza en el mercado.
Software básico y ausencia de IA
El sistema operativo de las Mijia Smart Audio Glasses refleja su antigüedad. Carece de funciones avanzadas como cámaras o integración con asistentes de IA, aunque soporta comandos de voz para Google Assistant y Siri. La aplicación companion es espartana, con opciones básicas como control táctil en las patillas para gestionar llamadas o música. Una peculiaridad útil es la detección automática de uso: la música se pausa al quitarse las gafas y se reanuda al colocarlas.
Autonomía y carga rápida, pero con un inconveniente
La batería sorprende positivamente, con hasta 13 horas de reproducción continua y carga completa en una hora. Diez minutos de conexión proporcionan cuatro horas de uso, gracias a un adaptador magnético USB-C. Sin embargo, el estuche incluido no recarga las gafas, lo que obliga a llevar el adaptador por separado, un inconveniente frente a alternativas como las Ray-Ban Meta.
Conclusión: una opción económica con limitaciones
Pese a sus virtudes —diseño discreto, modularidad y precio competitivo (179.99–199.99 €)—, las Mijia Smart Audio Glasses quedan rezagadas frente a rivales más modernos. Su bajo volumen exterior, tecnología obsoleta y falta de cámaras las sitúan como una opción introductoria para curiosos, no para usuarios exigentes. Xiaomi parece consciente de estas carencias: su próximo modelo, las AI Glasses, promete incorporar cámara y funciones de IA, señalando que la verdadera batalla por las gafas inteligentes acaba de comenzar.





