Advertencia sobre IA: Compartir datos personales con chatbots conlleva graves riesgos de privacidad
Los usuarios de asistentes de inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini o Meta AI están exponiendo inadvertidamente información sensible que podría ser utilizada con fines comerciales, de vigilancia o incluso delictivos, según alerta la Agència de Ciberseguretat de Catalunya.
El problema: datos que escapan al control
Al interactuar con estos sistemas, muchas personas comparten no solo su nombre, edad o género, sino también detalles íntimos sobre su vida laboral, relaciones personales e incluso historial médico. Los chatbots recopilan además ubicación, números de teléfono, direcciones IP y todo el contenido generado en las conversaciones.
Las empresas utilizan esta información para entrenar sus modelos, perfeccionando su capacidad de personalizar respuestas. Sin embargo, la agencia catalana advierte que estos datos pueden terminar vendiéndose a terceros, filtrarse en el mercado negro o emplearse para crear perfiles de comportamiento sin consentimiento explícito.
Riesgos concretos
Entre los peligros identificados destacan:
- Uso comercial por parte de empresas para publicidad dirigida
- Desarrollo de sistemas de vigilancia masiva o reconocimiento facial
- Robo de identidad o estafas si los datos caen en manos de ciberdelincuentes
Recomendaciones clave
La agencia insta a los usuarios a:
- Evitar compartir información personal identificable
- Desactivar el historial de chat cuando sea posible
- Eliminar conversaciones previas con contenido sensible
- Restringir permisos de acceso a micrófono y cámara
- Ejercer el derecho al olvido solicitando la eliminación de datos
Este organismo dependiente de la Generalitat también recuerda que, aunque algunas plataformas permiten oponerse al uso de datos para entrenar IA, el proceso suele ser complejo y requiere iniciativa por parte del usuario.
La creciente sofisticación de los chatbots ha convertido las conversaciones cotidianas en una nueva frontera para la protección de datos. Expertos subrayan la necesidad de concienciar sobre estos riesgos, especialmente cuando la tecnología avanza más rápido que las regulaciones que podrían proteger a los ciudadanos.





