Meta enfrenta críticas por cambios abruptos en la moderación de contenidos
La Junta de Supervisión de Meta, el organismo independiente que supervisa las decisiones de moderación en Facebook e Instagram, ha denunciado que la compañía realizó cambios "precipitados" en sus políticas de contenidos sin evaluar adecuadamente su impacto en los derechos humanos. Este giro, anunciado en enero de 2025, incluyó la eliminación de verificadores de hechos y una mayor promoción de contenido político, lo que ha generado preocupación entre defensores de la igualdad y la inclusión.
Un cambio controvertido
En enero de 2025, Meta anunció que dejaría de moderar ciertos tipos de contenido en sus plataformas, eliminando los verificadores de hechos y promoviendo más publicaciones de naturaleza política. Este movimiento, interpretado por muchos como un intento de ganarse el favor del entonces presidente Donald Trump, marcó un quiebre en las políticas históricas de la empresa. Según la Junta de Supervisión, estos cambios se hicieron sin seguir los procesos habituales ni compartir información pública sobre su impacto potencial.
Desde entonces, Facebook e Instagram han permitido la publicación de mensajes que antes eran considerados inaceptables, como insultos basados en género o identidad sexual. "Estos cambios se anunciaron precipitadamente, sin que se compartiera información sobre la diligencia debida en materia de derechos humanos", señaló la Junta en un comunicado.
Impacto en grupos vulnerables
La Junta de Supervisión ha expresado su preocupación por el impacto negativo que estos cambios podrían tener en grupos vulnerables, como inmigrantes y personas LGBTQIA+. En su informe, el organismo instó a Meta a cumplir con los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos. Entre las 17 recomendaciones presentadas, destacan la evaluación de impacto en estos grupos y la mejora en la aplicación de políticas contra el acoso y la intimidación.
Además, la Junta criticó a Meta por no retirar tres mensajes con contenido antimusulmán y antimigrante que, según señalan, alimentaron disturbios en el Reino Unido el verano pasado. "Es fundamental que Meta identifique y mitigue los impactos adversos de sus políticas", agregaron.
Un llamado a la responsabilidad
La Junta de Supervisión, que durante los últimos cinco años ha trabajado para modelar la moderación de contenidos en las plataformas de Meta, hizo un llamado a la empresa para que reevalúe sus decisiones y priorice los derechos humanos. "Meta debe ser transparente y responsable en sus políticas, especialmente cuando estas afectan a comunidades ya marginadas", concluyó el organismo.
Este posicionamiento público marca un nuevo capítulo en la relación entre Meta y su Junta de Supervisión, resaltando la importancia de equilibrar la libertad de expresión con la protección de los derechos fundamentales.





