EEUU declara a Anthropic como riesgo para la cadena de suministro en disputa por límites éticos a su IA militar
La administración Trump ha tomado medidas sin precedentes contra Anthropic, la empresa de inteligencia artificial creadora del modelo Claude, al incluirla en la lista de riesgos para la cadena de suministro del Departamento de Defensa. La decisión, anunciada este jueves, prohíbe a contratistas militares utilizar sus servicios tras el rechazo de la compañía a permitir el uso de su tecnología en vigilancia masiva o armas autónomas.
El Pentágono había integrado a Claude en sus operaciones de inteligencia, incluyendo misiones sensibles como la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y operaciones contra líderes iraníes. Sin embargo, las negociaciones se rompieron cuando Anthropic estableció dos condiciones éticas: prohibir el uso de su IA contra ciudadanos estadounidenses y vetar su implementación en sistemas de armamento sin supervisión humana.
Disputa por los límites éticos
La Casa Blanca calificó las restricciones como "inaceptables". El secretario de Defensa, Pete Hegseth, argumentó que "el ejército debe poder utilizar la tecnología para todos los fines legales", acusando a Anthropic de obstaculizar capacidades críticas. La compañía, fundada por exmiembros de OpenAI preocupados por el desarrollo responsable de IA, mantiene que los sistemas generativos como Claude —propensos a errores o "alucinaciones"— representan un riesgo inaceptable en contextos bélicos.
Dario Amodei, CEO de Anthropic, anunció que impugnarán la decisión judicialmente: "Esta designación carece de base legal. No cediremos en proteger contra usos que amenacen vidas humanas". La medida cancela un contrato de $200 millones y obliga a las empresas vinculadas al Pentágono a dejar de usar sus modelos.
OpenAI ocupa el vacío
Mientras Anthropic enfrenta represalias, OpenAI —creadora de ChatGPT— ha firmado un nuevo acuerdo con el Departamento de Defensa. Aunque prometió salvaguardias éticas, documentos filtrados sugieren que ofrece mayor flexibilidad que su competidor. Analistas señalan que la empresa, cuyo presidente donó $25 millones a campañas pro-Trump, podría estar beneficiándose de tensiones políticas.
El conflicto ocurre en un vacío regulatorio: Estados Unidos carece de leyes específicas que limiten aplicaciones militares de IA generativa. Expertos advierten que, sin marcos claros, la tecnología podría escalar conflictos o cometer errores catastróficos en escenarios de combate.
Implicaciones globales
La designación de Anthropic —usualmente reservada para empresas extranjeras como Huawei— marca un giro en la política tecnológica estadounidense. Paralelamente, organizaciones civiles denuncian que agencias como ICE ya usan datos comprados a brokers e IA para deportaciones masivas, evadiendo protecciones legales.
Con seis meses para retirar los sistemas de Anthropic, el Pentágono acelera su transición hacia alternativas menos restrictivas. El caso sienta un precedente sobre cómo los gobiernos podrían presionar a empresas tecnológicas para eliminar barreras éticas en nombre de la seguridad nacional.





