La inteligencia artificial transformará el trabajo, pero no lo eliminará, según el CEO de Goldman Sachs
El avance de la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo industrias y puestos de trabajo a un ritmo sin precedentes, pero David Solomon, consejero delegado de Goldman Sachs, descarta un "apocalipsis laboral". En un artículo de opinión publicado en The New York Times, argumenta que, aunque la automatización afectará tareas repetitivas, la tecnología generará nuevas oportunidades y mayor productividad, siguiendo el patrón de revoluciones previas como la industrial o la digital.
Adaptación histórica, no desaparición de empleos
Solomon sostiene que los temores sobre un desempleo masivo impulsado por la IA están "probablemente exagerados". Según Goldman Sachs Research, esta tecnología podría automatizar el 25% de las horas trabajadas en la próxima década, especialmente en roles administrativos basados en procesos repetitivos. Sin embargo, el banquero insiste en que la historia económica muestra cómo las economías avanzadas se adaptan: "La gente encontrará formas más productivas de emplear su tiempo".
Compara el fenómeno con herramientas como el correo electrónico o Excel, que transformaron —pero no eliminaron— el trabajo. La clave, según él, está en que la IA liberará a los empleados de tareas rutinarias, permitiéndoles enfocarse en labores de mayor valor añadido, mientras surgen nuevos empleos en áreas como infraestructura tecnológica y ciberseguridad.
Impacto global y advertencias
El debate sobre la IA y el empleo sigue dividido. Organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) advierten que hasta el 40% de los puestos globales podrían verse afectados, mientras la OCDE estima que el 25% están expuestos a la automatización. Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, subraya que el resultado dependerá de cómo se gestione la transición.
Por otro lado, Solomon destaca que la IA ya está integrada en operaciones de Goldman Sachs, como el análisis documental y la programación. Aunque reconoce riesgos en sectores laborales cualificados, su visión es optimista: "Desde la Revolución Industrial hasta internet, las tecnologías han impulsado prosperidad. No hay razón para pensar que la IA sea diferente".
Conclusión: transformación, no extinción
Mientras algunos economistas alertan sobre disrupciones en el mercado laboral, Solomon cierra con un mensaje histórico: la innovación tecnológica redefine empleos, pero también crea nuevos campos. La IA, según esta visión, no será la excepción. Su impacto dependerá de la capacidad de adaptación de empresas, gobiernos y trabajadores.





