La empresa francesa Capgemini anunció la venta inmediata de su filial Capgemini Government Solutions, tras las críticas por su colaboración con el Servicio de Inmigración y Aduanas de EE.UU. (ICE). La división, que desarrolló una herramienta tecnológica para identificar y localizar inmigrantes indocumentados, representa solo el 0.4% de los ingresos globales del grupo.
### La tecnología en el centro de la polémica
La filial proporcionó al ICE un sistema de rastreo que fue clave en la operación "Metro Surge", lanzada en diciembre en Minnesota para detener a inmigrantes sin papeles. Según el Observatorio de las Multinacionales, la herramienta permitió acelerar las redadas, desatando protestas masivas.
### Reacción social y consecuencias
Las acciones del ICE en Minnesota, incluidas las muertes de dos manifestantes estadounidenses durante las protestas, generaron indignación global. Capgemini, presionada por activistas y autoridades locales, optó por desvincularse del contrato. La empresa subrayó que el impacto financiero será mínimo, dado el tamaño reducido de la filial en su operación estadounidense.
### Contexto político y mercado
El caso refleja el creciente escrutinio a las empresas tecnológicas que colaboran con agencias gubernamentales en políticas migratorias controvertidas. La venta de Capgemini Government Solutions marca un precedente en cómo las firmas de consultoría responden a la presión social en un mercado cada vez más sensibilizado por el uso ético de la tecnología.





