Amazfit, la marca de wearables propiedad del gigante chino Zeppo, ha lanzado el Bip Max, un reloj inteligente diseñado para convertir a principiantes en entusiastas del fitness mediante rutinas progresivas y monitorización intuitiva. Con un precio de 99,9 euros, el dispositivo combina pantalla AMOLED de alta visibilidad, planes de entrenamiento personalizados y seguimiento avanzado de salud.
Pantalla y software optimizados
El Bip Max destaca por su pantalla AMOLED de 2,07 pulgadas y 3000 nits de brillo, diseñada para ser legible bajo luz solar. Funciona con Zepp OS 5.0, un sistema operativo que permite ajustar el tamaño de fuente y personalizar esferas. La interfaz prioriza la simplicidad: métricas clave como frecuencia cardíaca o pasos son accesibles con un vistazo, sin navegar por menús complejos.
Entrenamiento para novatos
El dispositivo integra Zepp Coach, un asistente que crea planes adaptados al nivel físico del usuario, sugiriendo rutinas de 30 minutos dos o tres veces por semana. Incluye acceso a entrenamientos profesionales de plataformas como Runna y TrainingPeaks, además de analizar métricas avanzadas como la técnica de carrera. "Busca evitar la frustración de quienes abandonan por objetivos demasiado ambiciosos", explica un portavoz de la marca.
Monitorización integral
Más allá del ejercicio, el reloj rastrea sueño, estrés y fatiga mediante sensores que miden variabilidad cardíaca y actividad del sistema nervioso. La función BioCharge ofrece actualizaciones en tiempo real sobre energía física y mental, mientras que los informes semanales ayudan a decidir cuándo entrenar o descansar.
Autonomía y conectividad
Con 4 GB de almacenamiento, el Bip Max permite instalar apps deportivas y guardar música sin depender del móvil. Incluye mapas offline y navegación paso a paso para actividades al aire libre. Su batería de 550 mAh alcanza hasta 20 días de uso moderado, reduciéndose a 10 con GPS activo.
Actualmente disponible en color plata, el modelo llegará en tonos azul oscuro y gris carbón en los próximos meses. Su enfoque en usuarios sedentarios lo posiciona como alternativa a opciones premium como el Apple Watch, con una fracción de su precio. En un mercado de wearables saturado, Amazfit apuesta por democratizar la tecnología para quienes dan sus primeros pasos en el fitness.





