Un hombre de 41 años casi pierde la lengua después de que un pequeño bulto indoloro en su cuello resultara ser un cáncer vinculado al virus del papiloma humano (VPH), un patógeno comúnmente asociado al cáncer de cuello uterino pero que también puede afectar gravemente a los hombres. Su caso subraya la importancia de la detección temprana y la vacunación.
Anthony Perriam, padre de dos hijos en Cardiff (Gales), descubrió el bulto en 2023. Tras pruebas médicas, le diagnosticaron un tumor en la base de la lengua y metástasis en los ganglios linfáticos, causados por una cepa de VPH de alto riesgo. "Si lo hubiera ignorado más tiempo, podría haber muerto", admitió.
### El VPH: un riesgo silencioso
El VPH es un grupo de virus que se transmite por contacto sexual o piel con piel. Aunque la mayoría de las infecciones son inofensivas y desaparecen solas, algunos tipos pueden provocar verrugas genitales o cánceres de cabeza, cuello y cuello uterino. "Solo conocía su relación con mujeres. Nunca imaginé que me afectaría", dijo Perriam.
En su caso, el tumor fue detectado justo antes de que se extendiera. Los médicos le extirparon 44 ganglios linfáticos y el tumor mediante cirugía robótica, seguida de quimioterapia y radioterapia. Los tratamientos lo dejaron sin saliva y con dificultades para comer, beber o incluso caminar. "Perdí 22 kilos. Necesitaba una silla de ruedas", relató.
### La vacuna, clave en la prevención
El Servicio Nacional de Salud de Gales recalca que la vacuna contra el VPH, administrada a niños de 12-13 años, es segura y reduce hasta un 90% los cánceres relacionados. "Es más eficaz antes del inicio de la actividad sexual", explicó Sandeep Berry, cirujano de cabeza y cuello en Cardiff.
Berry destacó que, aunque el cáncer por VPH en hombres es menos conocido, su incidencia está creciendo. "La vacuna protege a todos: previene verrugas, cánceres y mejora la salud pública", insistió.
### Una advertencia urgente
Perriam, ahora en remisión, urge a otros a no subestimar bultos o cambios corporales, aunque no duelan. "La detección temprana salva vidas. Los hombres también debemos hablar de esto", afirmó. Su experiencia refleja un mensaje claro: el VPH no discrimina, pero la prevención puede marcar la diferencia.





