El impacto del trastorno del desarrollo del lenguaje en la salud mental infantil
Los niños con dificultades en el lenguaje enfrentan mayores riesgos de ansiedad, depresión y aislamiento social, según un estudio.
Un nuevo estudio revela que los menores con trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL) tienen más probabilidades de sufrir problemas emocionales y de comportamiento que aquellos con un desarrollo típico. La investigación, realizada por expertas de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y la Universitat de Barcelona (UB), analizó a 300 niños, la mitad con TDL, y encontró diferencias significativas en su salud mental.
Los resultados, publicados en Acta Psychologica, muestran que el 20% de los niños con TDL presentaba síntomas de ansiedad, frente al 8% del grupo de desarrollo típico. Además, el 37% tenía problemas sociales, en comparación con solo el 5% de los niños sin el trastorno.
Un perfil emocional variado
Las investigadoras Nadia Ahufinger (UOC) y Mari Aguilera (UB), del grupo GRECIL, destacan que no todos los niños con TDL experimentan malestar emocional. "Muchos mantienen un buen ajuste psicológico", señala Ahufinger. Sin embargo, advierten que padres y educadores deben estar atentos a señales como:
- Aislamiento
- Ansiedad o depresión
- Irritabilidad
- Conductas disruptivas
"Es clave evaluar el bienestar emocional desde edades tempranas para intervenir a tiempo", agregan.
Las niñas, en mayor silencio
El estudio también detectó diferencias de género: las niñas con TDL suelen mostrar síntomas menos visibles, como preocupaciones recurrentes o insomnio, mientras que los niños tienden a externalizar su malestar con conductas disruptivas.
"Los estereotipos influyen en cómo expresan sus emociones", explican las autoras. "Incorporar la perspectiva de género mejora la detección y reduce sesgos culturales".
Riesgo de acoso escolar y soluciones
Las dificultades de comunicación aumentan el riesgo de bullying, ya que muchos niños con TDL tienen problemas para integrarse socialmente. Para prevenirlo, las expertas proponen:
- Enriquecer el vocabulario emocional.
- Fomentar la narración de experiencias.
- Trabajar la expresión de sentimientos en distintos contextos.
En conclusión, el estudio subraya la necesidad de abordar el TDL desde un enfoque integral, combinando apoyo lingüístico y emocional para mejorar la calidad de vida de estos niños.
Publicado originalmente en El Día. Adaptado por el equipo de redacción de The New York Times en español.





