Sarampión resurge en Carolina del Sur con el mayor brote desde su erradicación en EE.UU. en el año 2000

Sarampión resurge en Carolina del Sur con el mayor brote desde su erradicación en EE.UU. en el año 2000

El sarampión, una enfermedad altamente contagiosa y potencialmente mortal que Estados Unidos declaró erradicada en el año 2000, ha resurgido con fuerza en varios condados del país, especialmente en Carolina del Sur, donde más de 800 personas han sido infectadas en los últimos meses. Este brote, el más grande en décadas, ha puesto en riesgo el estatus de erradicación del sarampión en el país y ha encendido las alarmas entre expertos en salud pública, quienes advierten sobre los peligros de la disminución en las tasas de vacunación.

El pediatra Stuart Simko, quien trabaja en Prisma Health, Carolina del Sur, ha atendido a seis pacientes con sarampión en los últimos dos meses, algo inédito en su carrera. "Es una enfermedad terrible, que puede ser mortal", afirmó Simko, destacando que los niños que trató estaban "muy enfermos", con fiebre alta difícil de controlar. Todos los casos que atendió correspondían a niños no vacunados, un patrón que se repite a nivel estatal y nacional.

El brote se ha concentrado principalmente en el condado de Spartanburg, donde la tasa de vacunación entre los niños en edad escolar ronda el 90%, aunque en algunas escuelas llega a ser tan baja como el 20% debido a exenciones religiosas. La comunidad inmigrante eslava, que incluye a refugiados ucranianos y rusos, ha sido especialmente afectada. En esta población, algunas iglesias mantienen una postura contraria a las vacunas, lo que ha facilitado la propagación del virus.

### El riesgo de perder el estatus de erradicación

Estados Unidos está al borde de perder su estatus de país que ha erradicado el sarampión, un logro alcanzado hace 24 años gracias a la vacunación masiva. Para mantener la inmunidad colectiva, al menos el 95% de la población debe estar vacunada. Sin embargo, las tasas han disminuido en varios estados, lo que ha permitido la reaparición de brotes como el de Carolina del Sur y otros en Utah y Arizona.

El senador estatal Josh Kimbrell, quien inicialmente evitó intervenir en el debate público sobre el brote, cambió de postura después de conocer el caso de una maestra de primaria vacunada que contrajo sarampión y estuvo dos semanas en cuidados intensivos. "Pensé que estaba muy cerca de ser nuestra primera muerte", dijo Kimbrell, quien ahora aboga por medidas de salud pública más estrictas, como limitar el acceso de personas no vacunadas a ciertos lugares.

### Teorías conspirativas y desinformación

La desinformación y las teorías conspirativas han jugado un papel clave en la reticencia a vacunarse. Algunos padres han expresado preocupación por falsos vínculos entre la vacuna triple vírica (MMR, que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola) y el autismo, una afirmación ampliamente desmentida por la comunidad científica. Otros temen los efectos secundarios de la vacuna, a pesar de que los riesgos asociados son mínimos en comparación con los de la enfermedad.

Inna, una madre ucraniana residente en Spartanburg, decidió no vacunar a sus hijos contra el sarampión. "Nos preocupa más el contenido de la vacuna", dijo, aunque reconoció que muchos conocidos suyos se han infectado. Lorna White, de Arizona, tampoco vacunó a sus hijos, quienes contrajeron sarampión durante las fiestas navideñas. Ella cree que los casos fueron leves y cuestiona la gravedad de la enfermedad, ignorando que el sarampión puede causar complicaciones a largo plazo, como encefalitis y amnesia inmunitaria, que debilita el sistema inmunitario.

### El papel de las autoridades federales

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. ha reiterado que la vacunación es la mejor forma de prevenir el sarampión. Sin embargo, la política de vacunación del país ha sido objeto de debate bajo la gestión del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., quien ha expresado opiniones contradictorias sobre la seguridad de las vacunas. Esta ambigüedad ha influido en comunidades como Spartanburg, donde algunos residentes ven en Kennedy una figura respetada y confiable.

### Implicaciones para el futuro

El resurgimiento del sarampión en Estados Unidos no solo representa una amenaza para la salud individual, sino también un retroceso en los avances de salud pública. "Sería una especie de fracaso de la salud pública en nuestra nación", afirmó Jennifer Grier, profesora de inmunología en la Universidad de Carolina del Sur. Los expertos advierten que, si no se revierte la tendencia, enfermedades como la polio, las paperas y la rubéola podrían reaparecer, poniendo en riesgo especialmente a los niños.

El sarampión sigue siendo una enfermedad prevenible, pero su resurgimiento es un recordatorio de la importancia de la vacunación y de los peligros de la desinformación. Como dijo Simko: "Es difícil ver a un niño enfermo sabiendo que se puede prevenir".

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