República Dominicana eleva la supervivencia del cáncer infantil a más del 60% con avances en detección temprana
Santo Domingo.– República Dominicana ha logrado un hito en la lucha contra el cáncer infantil: la tasa de supervivencia supera ahora el 60% en algunos centros médicos, un avance atribuido a mejoras en diagnóstico precoz y acceso a tratamientos. El país consolida así su liderazgo regional en oncología pediátrica, aunque autoridades admiten desafíos pendientes para cerrar brechas en la atención.
Un modelo que marca la diferencia
En la última década, el país ha implementado protocolos estandarizados para identificar síntomas de cáncer en niños, como fatiga persistente, pérdida de peso inexplicable o moretones frecuentes. "Antes, muchos casos llegaban en etapas avanzadas. Hoy, capacitamos a médicos de atención primaria para detectar señales de alerta", explicó un oncólogo del Hospital Infantil Robert Reid Cabral, referencia nacional.
La quimioterapia gratuita y alianzas con organizaciones internacionales han sido clave. Según datos del Ministerio de Salud Pública, el 70% de los casos diagnosticados a tiempo alcanzan la remisión (ausencia de enfermedad activa), frente a menos del 40% hace 15 años.
Desafíos en equidad y recursos
Pese al progreso, persisten desigualdades. "En zonas rurales, aún hay demoras en derivar pacientes a centros especializados", admitió una fuente del gobierno. Además, la sobrevida varía según el tipo de cáncer: mientras la leucemia linfoblástica aguda (el más común en niños) tiene tasas cercanas al 75%, tumores cerebrales o metastásicos presentan mayores dificultades.
Expertos subrayan la necesidad de ampliar la red de laboratorios para biopsias y radioterapia. "Sin infraestructura, los protocolos no bastan", señaló una hematóloga pediátrica.
Un referente para la región
El modelo dominicano ha llamado la atención de países con sistemas de salud frágiles. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lo citó en 2023 como ejemplo de "intervenciones costo-efectivas". El reto ahora, coinciden especialistas, es sostener estos logros con financiamiento estable y formación continua de profesionales.
Mientras, historias como la de Daniela, una adolescente que venció un linfoma gracias a un diagnóstico oportuno, reflejan el impacto humano de estos avances. Su caso, dicen los médicos, ya no es la excepción, sino parte de una tendencia alentadora.





