Denuncian falta de protocolo claro en línea de emergencia 811 para crisis de salud en República Dominicana
El comunicador Valentín Pérez cuestionó públicamente la ausencia de un plan definido para atender emergencias médicas a través de la línea de asistencia 811, pese a su promoción como herramienta clave por el Ministerio de Salud Pública. En un llamado directo a las autoridades, exigió transparencia sobre los protocolos que se activan tras una llamada de auxilio, especialmente en casos que requieren intervención inmediata.
Preocupación por la eficacia del servicio
Según Pérez, ciudadanos han reportado demoras, respuestas ambiguas o la derivación a otros números sin seguimiento efectivo. La línea 811, diseñada para orientar sobre síntomas, emergencias y acceso a servicios de salud, enfrenta críticas por no garantizar una atención estandarizada. Expertos en salud pública advierten que, sin protocolos claros, el sistema podría fallar en identificar situaciones críticas, como infartos, accidentes cerebrovasculares o complicaciones por enfermedades crónicas.
¿Qué debe incluir un protocolo de emergencia?
En sistemas similares en otros países, las llamadas son clasificadas por nivel de urgencia: operadores capacitados aplican cuestionarios médicos básicos para priorizar casos, coordinar ambulancias o conectar con especialistas. "La falta de un flujo definido pone en riesgo vidas", explicó un médico de emergencias que pidió anonimato. "Minutos de diferencia en una intoxicación o un paro respiratorio pueden ser determinantes".
El Ministerio de Salud no ha detallado si los operadores reciben entrenamiento en triaje (método para priorizar pacientes según gravedad) o cómo se vincula la línea con hospitales y servicios de ambulancia. Tampoco se conocen datos oficiales sobre tiempos de respuesta o cobertura geográfica.
Contexto: La importancia de las líneas de crisis
Las líneas de asistencia médica son vitales en países con sistemas de salud fragmentados. En República Dominicana, donde el acceso a centros urbanos es desigual, una línea efectiva podría reducir muertes evitables. Sin embargo, su éxito depende de recursos humanos capacitados, infraestructura tecnológica y coordinación interinstitucional.
Mientras las autoridades no clarifiquen el funcionamiento de la 811, persisten dudas sobre su capacidad para cumplir su promesa: ser la primera línea de defensa en una emergencia de salud.





