Nueva técnica de radiofrecuencia ofrece alternativa mínimamente invasiva para tratar nódulos tiroideos
Una innovadora técnica de ablación por radiofrecuencia (RFA) está revolucionando el tratamiento de los nódulos tiroideos, evitando cirugías invasivas y sus secuelas. Este método, disponible en el país desde 2024, preserva la función tiroidea y elimina la necesidad de hormonas sustitutivas en la mayoría de los casos, según expertos.
Eficacia comprobada
La RFA utiliza energía térmica para reducir nódulos benignos, con una efectividad superior al 90% en seguimientos a largo plazo. A diferencia de la tiroidectomía tradicional —que requiere anestesia general y deja cicatrices—, este procedimiento se realiza de forma ambulatoria con sedación leve y guía ecográfica. "Los pacientes retoman sus actividades casi inmediatamente, sin cicatrices ni riesgos quirúrgicos", explica la radióloga Lenny Delgado Cáceres, especialista de Cedimat.
Beneficios clave
- Preservación tiroidea: Evita la extirpación del tejido sano, manteniendo la producción hormonal natural.
- Recuperación rápida: Minimiza el absentismo laboral y no requiere hospitalización.
- Seguridad: Estudios internacionales respaldan su bajo perfil de complicaciones.
La técnica está indicada principalmente para nódulos benignos que causan molestias físicas o estéticas, aunque también se evalúa su uso en casos seleccionados de nódulos malignos. "Cada paciente debe ser evaluado por un endocrinólogo para determinar si es candidato", aclara Delgado.
Un cambio de paradigma
La RFA representa un avance frente a métodos convencionales, reduciendo costos sanitarios y mejorando la calidad de vida. "Es especialmente relevante para mujeres jóvenes, donde la cirugía puede afectar la función hormonal o dejar secuelas visibles", destaca la especialista. Con más de dos décadas de investigación, esta terapia se consolida como una opción segura y eficaz para el manejo de la patología tiroidea.





