OMS aún no descarta que el virus de la COVID-19 provenga de una fuga de laboratorio
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este viernes que la hipótesis de que el virus de la COVID-19 pudo haberse originado por una fuga en un laboratorio sigue sin ser descartada. Este anuncio se hizo tras la publicación de un informe del grupo de expertos que investiga los orígenes de la pandemia desde 2021. A pesar de los esfuerzos, la falta de información clave, especialmente de China, ha impedido llegar a una conclusión definitiva, según el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
China y la falta de datos cruciales
Tedros destacó que China no ha proporcionado información esencial para la investigación, como las secuencias genómicas de los primeros casos humanos detectados en el país. Tampoco se han compartido datos completos sobre los animales vendidos en el mercado de Wuhan, epicentro de los primeros contagios. Además, la OMS ha solicitado sin éxito acceso a informes de inteligencia de otros gobiernos que podrían arrojar luz sobre el origen del virus.
El Grupo Asesor Científico sobre los Orígenes de Nuevos Patógenos (SAGO), creado en 2021 por la OMS, sigue trabajando para resolver el misterio. Sin embargo, la falta de cooperación internacional ha dificultado el avance de las investigaciones.
Las cuatro hipótesis sobre el origen de la pandemia
Actualmente, se manejan cuatro teorías principales sobre cómo surgió el virus:
- Transmisión zoonótica: el paso del virus de un animal al ser humano, ya sea directamente o a través de especies intermediarias.
- Accidente de laboratorio: una fuga accidental en un centro de investigación.
- Contagio en la cadena alimentaria: la propagación del virus a través de alimentos contaminados.
- Manipulación deliberada: una intervención intencional en un laboratorio con fallos en la seguridad.
La OMS considera que la transmisión zoonótica es la hipótesis más probable con base en los datos disponibles. Sin embargo, Tedros enfatizó que todas las posibilidades siguen abiertas hasta que se reciba la información necesaria para descartarlas.
Desacuerdos y retos en la investigación
La viróloga sudafricana Marietjie Venter, presidenta del SAGO, señaló que la falta de datos sobre la hipótesis de un accidente de laboratorio ha impedido su investigación completa. Además, reconoció que algunos miembros del grupo de expertos han abandonado el equipo o han pedido que sus nombres no figuren en el informe debido a desacuerdos internos.
Tedros subrayó la importancia de continuar investigando el origen de la pandemia, no solo para honrar a las víctimas, sino también para prevenir futuras crisis sanitarias. «Entender cómo empieza cualquier epidemia es esencial para evitar brotes futuros, y es un imperativo moral en honor de los que perdieron la vida», afirmó.
Un llamado a la cooperación internacional
La OMS instó a todos los países, especialmente a China, a compartir cualquier información relevante que pueda contribuir a esclarecer el origen del virus. Tedros recordó que la pandemia ha dejado cerca de 20 millones de muertes y pérdidas económicas superiores a los 3 billones de dólares, lo que subraya la urgencia de resolver este enigma.
Mientras tanto, el mundo sigue esperando respuestas que podrían ser clave para proteger a la humanidad de futuras amenazas sanitarias.

