La infertilidad masculina sigue siendo un problema secundario en los tratamientos de fertilidad, según expertos

La infertilidad masculina sigue siendo un problema secundario en los tratamientos de fertilidad, según expertos

La infertilidad masculina, un problema de salud pública ignorado: 1 de cada 6 parejas enfrenta dificultades para concebir

Aproximadamente una de cada seis parejas en el mundo tiene problemas de fertilidad, y en casi la mitad de los casos la causa está relacionada con factores masculinos, ya sea de forma aislada o combinada con factores femeninos. Sin embargo, los sistemas de salud siguen centrándose predominantemente en las mujeres, dejando a muchos hombres sin diagnóstico oportuno ni apoyo adecuado, según expertos y testimonios recogidos en Reino Unido, donde se han documentado casos emblemáticos de esta brecha médica.

Un sistema que invisibiliza a los hombres

Luke, un británico que prefirió no dar su apellido, y su esposa intentaron concebir durante 18 meses sin éxito antes de buscar ayuda médica. Cuando acudieron a clínicas de fertilidad, todas las pruebas y citas se enfocaron en ella. "El mensaje implícito era que el problema debía ser de la mujer", relata. Pasó más de un año —y un fallido tratamiento de fecundación in vitro (FIV)— antes de que le informaran de un posible problema con su esperma. "Me sentí ignorado por el sistema", afirma.

Esta experiencia refleja un patrón documentado por especialistas. Las directrices del Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y Atención del Reino Unido (NICE) recomiendan evaluar a ambas partes de la pareja después de 12 meses sin concebir. No obstante, "los hombres suelen quedar relegados a un segundo plano en diagnósticos, tratamientos y conversaciones", señala la profesora Bola Grace, del University College de Londres.

Consecuencias físicas y emocionales

La exclusión masculina tiene repercusiones tangibles: retrasos en el diagnóstico, tratamientos más invasivos para las mujeres —como múltiples ciclos de FIV— y una carga emocional desproporcionada. "Las parejas terminan enfrentando un camino más difícil y costoso", explica Grace. Un estudio de 2019 dirigido por ella reveló que muchos hombres deseaban participar más, pero sentían que sus voces no eran escuchadas.

James, de 34 años, vivió este aislamiento. Tras descubrir que su esperma era "débil y malformado", pasó dos años sin un examen físico completo. "Te sientes como la causa del dolor de tu pareja", confiesa. La infertilidad masculina suele vincularse erróneamente con la virilidad, lo que agrava el estigma. "Es como la salud mental hace una década: un tabú que recién empezamos a discutir", compara Shaun Greenaway, cofundador de un podcast sobre el tema.

Barreras culturales y médicas

La biología también juega un papel en esta disparidad. La FIV requiere procedimientos complejos en el cuerpo femenino —estimulación ovárica, extracción de óvulos—, mientras que los hombres solo deben aportar una muestra de semen. "Eso ha moldeado un sistema liderado por ginecólogos, donde la andrología [especialidad en salud reproductiva masculina] queda en segundo plano", explica Allan Pacey, profesor de la Universidad de Mánchester.

Además, persisten resistencias culturales. Un estudio de la Universidad de Dundee halló que uno de cada seis especialistas en fertilidad en Europa tiene dificultades para convencer a los hombres de realizarse análisis. Algunos evitan las pruebas por vergüenza; otros asumen que no tienen problemas si han tenido hijos antes o mantienen una vida sexual activa.

Hacia un enfoque integral

Los expertos piden cambios urgentes: mayor formación en andrología, evaluaciones paralelas para ambos miembros de la pareja y más grupos de apoyo para hombres. El profesor Hussain Alnajjar, urólogo del University College London, destaca que la infertilidad masculina puede ser señal de otros problemas de salud, como obesidad o desequilibrios hormonales: "Debe verse como un tema de salud pública, no solo reproductivo".

Para James, la solución pasa por romper el silencio: "Cuanto más hablemos, menos tabú será. Los hombres no somos menos hombres por enfrentar esto". Mientras, parejas como Luke y su esposa siguen su lucha, ahora con un nuevo ciclo de FIV, esperando que el sistema los vea por fin como un equipo.

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Pinterest
Telegram
Threads
Reddit

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Noticias recientes

Selección del editor

No te pierdas ninguna noticia importante. Suscríbete a nuestro boletín.