Calidad del semen en España: el norte supera al sur y centro por factores ambientales, según estudio
Un estudio español revela que la calidad del semen varía significativamente entre regiones, con mejores resultados en el norte del país frente al centro y sur. La investigación, presentada en la reunión anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), señala que estas diferencias se deben principalmente a factores ambientales, como la contaminación, y no a hábitos de vida.
El análisis incluyó a casi 400 hombres evaluados en siete clínicas de reproducción asistida entre 2024 y 2025. Los participantes, de cuatro zonas peninsulares (norte, sur, sureste y centro), compartían patrones similares en dieta, ejercicio, consumo de alcohol o tabaco. Sin embargo, los parámetros seminales —como concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides— mostraron disparidades notables.
Diferencias regionales clave
Los hombres del norte registraron un promedio de 94,35 millones de espermatozoides móviles, casi el doble que los del centro (50,11 millones). Además, la motilidad espermática —capacidad de los espermatozoides para moverse— fue afectada en solo el 23,9% de los casos en el norte, frente al 55,4% en el sur y 53,4% en el centro.
"Los hábitos son iguales en todas las regiones, así que la explicación debe ser ambiental", explicó Rocío Núñez Calonge, bióloga y coordinadora del estudio. Aunque no se identificaron los contaminantes específicos responsables, los investigadores apuntan a la polución, más elevada en áreas urbanas como Madrid, donde se realizaron parte de las pruebas.
Implicaciones para la fertilidad, no para la salud infantil
Núñez aclaró que una menor calidad seminal aumenta el riesgo de infertilidad masculina y dificulta la concepción, pero no afecta la salud de los bebés una vez logrado el embarazo. "El problema es la capacidad reproductiva, no el desarrollo del niño", precisó.
El estudio, cuyos hallazgos coinciden con investigaciones en Europa, China y EE.UU., destaca la necesidad de políticas públicas para reducir la exposición a químicos industriales, plásticos y otros contaminantes. "Los individuos pueden tener hábitos saludables, pero si su entorno es tóxico, la solución requiere acción colectiva", señaló la experta.
Llamado a más investigación
Los autores subrayan la urgencia de estudios ampliados para confirmar qué agentes ambientales dañan la fertilidad y cómo mitigarlos. Mientras tanto, el trabajo refuerza la evidencia de que la contaminación no solo impacta el aire o el agua, sino también la salud reproductiva de las generaciones futuras.





