El cannabis podría aumentar la inflamación cerebral en pacientes con primeros episodios psicóticos, según estudio
Las personas que experimentan un primer episodio psicótico y consumen cannabis presentan niveles más altos de inflamación cerebral en comparación con quienes padecen el mismo trastorno pero no usan esta sustancia, revela una investigación del Hospital del Mar Research Institute de Barcelona. El hallazgo, publicado en Molecular Psychiatry, sugiere que el cannabis podría reducir la eficacia de los tratamientos antipsicóticos, empeorando la evolución de estos pacientes.
Mayor inflamación, menor respuesta al tratamiento
El estudio utilizó una técnica innovadora que mide el "agua libre extracelular" —un marcador de inflamación— mediante resonancia magnética de difusión. Los resultados mostraron diferencias significativas en la inflamación cerebral entre pacientes psicóticos que consumían cannabis y aquellos que no lo hacían.
"El cannabis parece interferir en la capacidad de los antipsicóticos para reducir la inflamación", explicó Laura Martínez Sadurní, psiquiatra del Hospital del Mar y autora principal del estudio. "Esto refuerza la necesidad de evitar su consumo tras un primer brote psicótico".
Contexto y riesgos conocidos
El cannabis es uno de los factores de riesgo mejor documentados para la psicosis, y se estima que entre el 30% y el 50% de los pacientes con un primer episodio psicótico son consumidores habituales. Aunque estudios previos habían vinculado la sustancia con un mayor riesgo de desarrollar el trastorno, esta investigación es la primera en demostrar su impacto directo en la inflamación cerebral durante la fase inicial de la enfermedad.
Implicaciones clínicas
El trabajo analizó a 62 pacientes con psicosis recién diagnosticada y 38 personas sanas como grupo de control. Los hallazgos respaldan lo que muchos psiquiatras ya observaban en la práctica clínica: los consumidores de cannabis suelen tener síntomas más graves y una recuperación más lenta.
"Ahora tenemos evidencia científica para aconsejar con mayor firmeza que el cannabis está contraindicado después de un primer episodio psicótico", destacó Martínez Sadurní. La inflamación cerebral, un mecanismo poco explorado en la psicosis, podría ser clave para entender por qué algunos pacientes responden peor al tratamiento.
Un llamado a la precaución
Aunque el estudio no establece una relación causal directa, añade peso a las advertencias sobre los riesgos del cannabis en personas vulnerables a trastornos mentales. Los investigadores subrayan la importancia de abordar el consumo temprano en estos pacientes, ya que reducir la inflamación podría mejorar su pronóstico a largo plazo.





