Esclerosis múltiple: la enfermedad neurodegenerativa con mil caras y nuevas esperanzas de tratamiento
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica del sistema nervioso central donde el sistema inmunitario ataca por error la mielina, la capa protectora de las fibras nerviosas. Conocida como "la enfermedad de las mil caras" por sus síntomas variados e impredecibles, afecta a millones en el mundo y aún no tiene cura, aunque avances recientes en terapias ofrecen esperanza.
¿Qué ocurre en el cuerpo?
La EM es autoinmune y desmielinizante: el daño a la mielina interrumpe las señales nerviosas, provocando desde entumecimiento hasta pérdida de movilidad. "El deterioro puede ser permanente si no se trata a tiempo", explica la neuróloga Indhira Zabala, especialista en enfermedades desmielinizantes.
Síntomas invisibles pero devastadores
Los signos varían según la ubicación del daño neurológico. Los más comunes incluyen:
- Fatiga extrema.
- Visión borrosa o pérdida temporal de la vista.
- Hormigueo, vértigo o sensación de descargas eléctricas al mover el cuello.
- Problemas de coordinación, memoria y estado de ánimo.
Causas: un rompecabezas sin resolver
Aunque se desconoce el origen exacto, se cree que factores genéticos, ambientales (como baja exposición al sol o infecciones virales previas) y hábitos como el tabaquismo aumentan el riesgo. "Es multifactorial", destaca Zabala.
Diagnóstico: un desafío complejo
Identificar la EM requiere evaluaciones neurológicas, resonancias magnéticas y análisis del líquido cefalorraquídeo. Los criterios de McDonald —una guía internacional— ayudan a confirmar el diagnóstico. "La detección temprana es clave para retrasar la progresión", añade la especialista.
Tratamientos: frenar los brotes y mejorar la vida
Aunque no existe cura, terapias modificadoras de la enfermedad (TME) reducen brotes y discapacidad:
- Fármacos establecidos: interferones, acetato de glatirámero y anticuerpos monoclonales como ocrelizumab.
- En investigación: inhibidores de la enzima BTK (como tolebrutinib) y terapias para promover la reparación de la mielina (opicinumab).
- Opción radical: trasplante de células madre en casos resistentes a otros tratamientos.
El futuro: más allá de la medicación
Estudios recientes exploran fármacos que protegen las neuronas y disminuyen la atrofia cerebral, como el ibudilast. "El objetivo es lograr que los pacientes tengan una vida plena", subraya Zabala.
Convivir con la EM
Los afectados enfrentan desafíos físicos y emocionales, pero el apoyo médico multidisciplinario —que incluye terapia física y psicológica— puede marcar la diferencia. "Cada caso es único, pero la ciencia avanza para ofrecer más alternativas", concluye la neuróloga.
Esta enfermedad, invisible pero implacable, sigue siendo un campo de batalla para la medicina. Sin embargo, los nuevos tratamientos y una mayor concienciación social están transformando el pronóstico para quienes la padecen.





