El "cuello WhatsApp": cómo el uso excesivo del teléfono móvil está dañando nuestra columna vertebral
Una nueva condición médica vinculada al uso excesivo de dispositivos móviles está generando preocupación entre los especialistas en ortopedia: el llamado "cuello WhatsApp", causado por mantener la cabeza inclinada hacia abajo durante horas mientras se usan teléfonos o tablets. Esta postura antinatural está provocando un aumento de dolores cervicales crónicos y alteraciones en la curvatura natural de la columna, según advierten los expertos.
Una epidemia silenciosa por el sedentarismo
El doctor Piero Perrone, especialista en cirugía de columna, explica que el cuerpo humano está diseñado para moverse, no para permanecer estático. "El movimiento es vida, y la vida es movimiento", señala. Sin embargo, el estilo de vida moderno, con largas horas frente a pantallas y escasa actividad física, está acelerando problemas articulares y musculares. "Si no usas tu cuerpo, se daña, se degenera, y vienen los problemas de columna", advierte.
El fenómeno no solo afecta a adultos en entornos laborales, sino también a niños y adolescentes, cuyas posturas se ven alteradas por el uso temprano de tecnología o por cargar mochilas escolares demasiado pesadas.
Cómo prevenir el daño cervical
Para evitar el "cuello WhatsApp", el doctor Perrone recomienda:
- Elevar el teléfono al nivel de los ojos al escribir o leer, manteniendo la mirada al horizonte.
- Ajustar la ergonomía laboral: colocar monitores a la altura de la vista y usar soportes para computadoras.
- Hacer pausas activas: estirarse cada hora durante uno o dos minutos para aliviar la tensión muscular.
En el caso de los niños, sugiere limitar el peso de las mochilas al 15% de su peso corporal y optar por modelos con ruedas cuando sea necesario.
Un problema de salud pública en crecimiento
A medida que el uso de dispositivos móviles se intensifica, los expertos alertan sobre la necesidad de concienciar a la población sobre los riesgos de malas posturas. Pequeños cambios en los hábitos diarios pueden marcar la diferencia entre una columna sana y problemas crónicos que requieran tratamiento médico. La prevención, insisten, es clave para evitar que esta "epidemia digital" siga avanzando.





