El "cóctel de cortisol": ¿una solución milagrosa contra el estrés o solo una moda sin fundamento?
Una bebida viral promete aliviar el estrés, pero los expertos advierten sobre su falta de evidencia científica
En redes sociales como TikTok e Instagram, el llamado "cóctel de cortisol" se ha convertido en la última tendencia de bienestar. Promocionado como un remedio casero para combatir el agotamiento, mejorar el sueño y reducir los antojos, esta mezcla de jugo de naranja, agua de coco y sal marina ha ganado miles de seguidores. Sin embargo, los médicos señalan que no hay pruebas de que funcione y alertan sobre posibles riesgos.
¿Qué es el "cóctel de cortisol"?
La receta básica incluye jugo de naranja, agua de coco y una pizca de sal marina. Algunas versiones añaden cremor tártaro, colágeno en polvo o crema de coco, supuestamente para potenciar sus efectos. Sus defensores afirman que ayuda a "equilibrar" las glándulas suprarrenales y reducir los niveles de estrés.
Su popularidad refleja una creciente demanda de soluciones rápidas ante el estrés cotidiano. Según el American Institute of Stress, el 77% de las personas reconoce que el estrés afecta su salud física, y el 73% reporta un impacto en su bienestar mental.
La ciencia detrás del cortisol
El cortisol, conocida como la "hormona del estrés", cumple funciones clave en el metabolismo, la presión arterial y los ciclos de sueño. Las glándulas suprarrenales lo producen de manera natural, con niveles más altos por la mañana y más bajos por la noche.
Sin embargo, la idea de que el estrés "agota" estas glándulas —un concepto conocido como "fatiga suprarrenal"— carece de respaldo científico. "No existe evidencia de que las glándulas suprarrenales pierdan su capacidad de segregar hormonas en personas sanas", explicó Lawrence Kirschner, endocrinólogo de los Institutos Nacionales de Salud.
Advertencias médicas
Los expertos consultados coinciden en que no hay estudios que demuestren los beneficios del "cóctel de cortisol". Julia Zumpano, dietista de la Clínica Cleveland, recomienda limitar su consumo a 240 mililitros (8 onzas) y evitar el exceso de sal, especialmente en personas con hipertensión o problemas renales.
Aunque la bebida aporta vitamina C, electrolitos y minerales, los especialistas subrayan que no sustituye una dieta equilibrada. Además, el jugo de naranja en exceso puede dañar el esmalte dental, y el sodio adicional podría ser perjudicial para algunos.
Conclusión: ¿vale la pena probarlo?
Mientras los influencers lo promocionan como un "remedio milagroso", la ciencia lo considera, en el mejor de los casos, una bebida refrescante sin efectos comprobados sobre el estrés. Antes de incorporarlo a la rutina, los expertos aconsejan consultar a un médico y priorizar hábitos probados: dormir bien, hacer ejercicio y mantener una alimentación saludable.
En un mundo donde el estrés parece inevitable, la solución podría estar menos en un vaso de jugo y más en cambios sostenibles en el estilo de vida.





