Congresos médicos en República Dominicana: ¿Ferias populares o espacios de aprendizaje?
La coordinadora general de la Red Dominicana de Neonatología, Taína Milena, ha encendido un debate al denunciar que los congresos médicos en el país se han convertido en "ferias populares" con concursos, tragos y playa, desviándose de su propósito principal: la actualización de conocimientos y la mejora de prácticas médicas.
¿Qué está pasando en los congresos médicos?
Según Milena, estos eventos, que atraen a médicos nacionales e internacionales, han perdido su seriedad. "Se está convirtiendo en una feria popular donde los stands acaparan la atención de la gente en una feria mercante permanente", afirmó. La doctora criticó que, mientras los profesionales invierten tiempo y recursos para asistir, los salones de conferencias suelen estar vacíos, compitiendo con actividades recreativas como concursos y fiestas.
Milena también cuestionó el papel de la industria farmacéutica, que invierte millones de pesos en estos eventos, y se preguntó si esos recursos podrían destinarse a salvar vidas. "Me pregunto, ¿para qué tanta evidencia? Parece que lo que necesitamos es consciencia y corazón", expresó.
Reacciones de las sociedades médicas
Las críticas de Milena no pasaron desapercibidas. La Sociedad Dominicana de Obstetricia y Ginecología (SDOG) rechazó "categóricamente" sus declaraciones, defendiendo que sus congresos son un referente nacional e internacional en educación médica. "El Congreso Nacional 2025 superó las expectativas en participación, contenido académico y organización", aseguraron en un comunicado.
Por su parte, la Sociedad Dominicana de Neonatología (SODONE) reconoció que la crítica es una oportunidad para revisar cómo se organizan estos eventos. Aunque lamentaron que el debate se haya llevado a cabo fuera de los canales internos, se comprometieron a mejorar la calidad de los congresos, diseñando actividades más equilibradas que valoren el tiempo y el aprendizaje de los médicos.
El impacto económico y profesional
En República Dominicana se celebran alrededor de 40 congresos médicos al año, la mayoría en la zona turística de Bávaro-Punta Cana. Estos eventos mueven aproximadamente 500 millones de pesos anuales, según datos del Calendario Farma-Salud. Aunque son una fuente importante de ingresos, también representan una oportunidad para que los médicos actualicen sus conocimientos, lo que beneficia directamente a los pacientes.
¿Hacia dónde van los congresos médicos?
El debate planteado por Milena ha abierto una discusión necesaria sobre el futuro de estos eventos. Mientras algunos defienden su valor formativo y humano, otros insisten en la necesidad de cambios para garantizar que cumplan su propósito principal: mejorar la calidad de la atención médica.
En un mundo donde la medicina avanza rápidamente, los congresos médicos deben ser un espacio de aprendizaje y reflexión, no solo un escenario para la recreación. La pregunta que queda en el aire es: ¿cómo encontrar el equilibrio entre la seriedad académica y la experiencia atractiva para los asistentes?
Este es un tema que seguirá generando opiniones encontradas, pero que, sin duda, invita a una reflexión profunda sobre el rumbo de la educación médica en República Dominicana.





