La capoeira como aliada en la lucha contra el Parkinson: una terapia innovadora que devuelve la esperanza
RÍO DE JANEIRO — Nilma Teles de Freitas, una profesora jubilada brasileña de 80 años diagnosticada con Parkinson hace más de una década, recuerda cómo las constantes caídas marcaban su vida. Pero todo cambió cuando comenzó a asistir a clases de capoeira, una práctica brasileña que combina movimiento, música y ritual, diseñada específicamente para pacientes con esta enfermedad neurodegenerativa. “La capoeira me da libertad para trabajar en mi cuerpo. Me ayuda a encontrar equilibrio y a vivir una vida más cómoda”, afirmó Teles de Freitas durante una reciente clase en el centro de Río de Janeiro.
La capoeira: más que un arte marcial
Originada en las comunidades afrobrasileñas durante la época de la esclavitud, la capoeira es considerada tanto un arte marcial como una danza. Este arte, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial en 2014, se ha popularizado globalmente por su capacidad para combinar ejercicio físico, espiritualidad y música. En Brasil, sin embargo, ha encontrado un nuevo propósito: ser una herramienta terapéutica para personas con Parkinson.
Un proyecto innovador
El proyecto “Parkinson na ginga” (Parkinson en el balanceo) fue creado en 2018 por Rosimeire Peixoto, una fisioterapeuta de 60 años con más de una década de experiencia en capoeira. Tras trabajar con numerosos pacientes con Parkinson, Peixoto descubrió que esta práctica podía aliviar algunos de los síntomas más comunes de la enfermedad, como la pérdida de equilibrio, la rigidez muscular y la lentitud de movimientos.
“Mi objetivo era encontrar ejercicios que motivaran a los pacientes y estimularan ambos hemisferios del cerebro”, explicó Peixoto. “La capoeira no solo mejora el equilibrio y la coordinación, sino que también utiliza la música para relajar el cuerpo”, añadió.
Beneficios más allá de lo físico
Las clases, que se imparten dos veces por semana en el centro cultural Progress Foundry, han demostrado ser un espacio de apoyo y camaradería para los pacientes. Durante las sesiones, Peixoto guía a los alumnos con paciencia, corrigiendo posturas y ofreciendo palabras de aliento. Además, la música y el ritmo crean un ambiente que fomenta la conexión emocional entre los participantes.
Antônio de Azevedo, diagnosticado hace algunos años, asegura que la capoeira ha transformado su vida. “Antes apenas podía mantenerme en pie, pero ahora he recuperado la estabilidad. Es lo mejor que me ha pasado”, dijo durante una clase reciente.
Un futuro más esperanzador
Para Teles de Freitas, la capoeira no solo ha mejorado su calidad de vida, sino que también le ha devuelto la alegría. “Cuando me diagnosticaron, salí del consultorio llorando, aterrorizada por el futuro. Hoy sonrío. Estoy logrando vivir, interactuar con otras personas y ser feliz”, afirmó.
Peixoto complementa las clases con actividades como samba grupal y momentos para compartir pasteles, convirtiendo las sesiones en un evento social divertido y reconfortante.
La capoeira, un símbolo de resistencia cultural en Brasil, ahora también se erige como un faro de esperanza para quienes enfrentan el Parkinson. Esta terapia innovadora no solo mejora la movilidad, sino que también restaura la confianza y la felicidad en quienes la practican.





