La Academia Dominicana de la Historia incorpora a destacado médico investigador como miembro pleno
La Academia Dominicana de la Historia ha nombrado al médico e historiador Herbert Stern como miembro de número, un reconocimiento a su trayectoria en la investigación de la historia de la medicina en República Dominicana. Stern, oftalmólogo de formación y autor de obras fundamentales sobre el tema, se une así al núcleo central de la institución, ocupando una de las plazas vacantes tras el fallecimiento de dos académicos anteriores.
Un legado en la historia médica dominicana
Herbert Stern es considerado el investigador más completo sobre la evolución de la medicina en el país caribeño. Su obra principal, publicada en tres volúmenes, documenta hitos, personajes y desafíos de la práctica médica local. Además, ha escrito numerosos artículos científicos y mantiene una columna especializada en el periódico El Caribe y en el portal de salud Resumen de Salud.
Su carrera incluye liderazgos en sociedades médicas, como la Sociedad Dominicana de Oftalmología y la Academia Dominicana de la Ciencia. También ha sido distinguido como Maestro de la Medicina Dominicana, el mayor honor del Colegio Médico del país, y es académico extranjero de la Real Academia Nacional de Medicina de España.
Nuevos miembros y reconocimientos
En la misma asamblea, la academia eligió al doctor Rafael Darío Herrera Rodríguez como segundo miembro de número, junto a siete historiadores nacionales y dos internacionales como miembros correspondientes. Entre estos últimos figuran Alfredo Bueno Jiménez (México) y Manuel Hernández Ruigómez (España), reconocidos por sus contribuciones a la historiografía.
Los miembros de número son figuras clave en academias científicas, con roles activos en la producción y divulgación del conocimiento. Su selección refleja tanto méritos individuales como el compromiso institucional con la preservación cultural.
Formación y alcance internacional
Stern se especializó en oftalmología en el Instituto Barraquer y la Fundación Jiménez Díaz, ambos en España. Su trabajo trasciende lo académico: ha analizado cómo eventos históricos, como epidemias o avances tecnológicos, han moldeado la salud pública dominicana.
Este nombramiento refuerza el vínculo entre la historia y la medicina, recordando que el estudio del pasado es esencial para entender los desafíos sanitarios actuales.






