Un informe pericial que cuestiona las investigaciones oficiales sobre el colapso del techo de la discoteca Jet Set ha encendido la polémica en República Dominicana. La defensa de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, dueños del local, presentó un documento que califica de "incompleta" e "inconsistente" la pericia gubernamental sobre la tragedia que dejó múltiples víctimas.
Abogados querellantes acusan a los imputados de intentar eludir responsabilidades con argumentos técnicos. "No se trata solo de qué provocó el derrumbe, sino de quiénes tenían el deber de evitar que una estructura en mal estado siguiera funcionando", declaró el jurista Carlos Salcedo a medios locales.
La controversia se centra ahora en las pruebas reunidas en el caso. Por un lado, los peritos contratados por la defensa sostienen que la investigación oficial presenta fallas metodológicas. Por otro, los fiscales mantienen que existen evidencias contundentes de que los dueños conocían el deterioro del local.
Entre las pruebas clave figuran mensajes de WhatsApp y testimonios que revelarían que los hermanos Espaillat estaban al tanto de los problemas estructurales horas antes del colapso. "Los jueces pueden rechazar un peritaje cuando contradice otras evidencias", argumentó el abogado Yan Carlos Martínez Segura en sus redes sociales.
El debate judicial gira ahora en torno a la valoración de las pruebas técnicas frente a las declaraciones de testigos y documentos. Según expertos consultados, los magistrados deberán determinar si los dueños del local omitieron acciones que hubieran prevenido la tragedia, más allá de las causas técnicas del derrumbe.
El caso sigue su curso mientras familiares de las víctimas esperan justicia por lo que califican como negligencia criminal. Las próximas semanas serán cruciales para determinar si la defensa logra impugnar las pruebas acusatorias o si los tribunales mantienen los cargos contra los propietarios del establecimiento.





