Perú en vilo: Fujimori y Sánchez se enfrentan en histórico debate mientras crece la tensión electoral
Keiko Fujimori y Roberto Sánchez protagonizarán un tenso debate televisado antes de la segunda vuelta electoral del 7 de junio, en medio de una acusación judicial que podría sacudir la contienda. La fiscalía peruana ha solicitado la imputación de Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, por presunto fraude financiero durante su tiempo en el partido Perú Libre, vinculado al depuesto presidente Pedro Castillo. La justicia decidirá esta semana si el caso llega a juicio, con una posible condena de cinco años y cuatro meses de prisión.
Acusaciones y defensa
Sánchez niega las acusaciones, alegando que tribunales anteriores ya descartaron los cargos. "No se puede condenar sobre hechos ya archivados", declaró en redes sociales, insistiendo en que nunca usó fondos del partido para beneficio personal. Su abogado, Carlos García Asenjo, calificó la acción judicial como un intento de interferencia electoral. Mientras, Fujimori, con un 39.5% de intención de voto según Datum, mantiene una ligera ventaja sobre Sánchez, cuya campaña ha sido marcada por protestas y un reciente atentado frustrado en Lima.
Contexto explosivo
La elección enfrenta a dos visiones opuestas: Fujimori, prometiendo estabilidad económica, y Sánchez, crítico del "modelo neoliberal", aunque moderando su discurso. Con un 15.9% de votantes indecisos y tensiones crecientes, Perú se prepara para una jornada decisiva que podría redefinir su futuro político. La sombra de Castillo y las heridas de crisis pasadas añaden volatilidad a un proceso ya fracturado.
El debate será clave para captar votos indecisos, en un clima donde la polarización y la desconfianza institucional dominan el escenario.






