El presidente Luis Abinader lideró una multitudinaria celebración del 11° aniversario del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en Santiago, donde arremetió contra la oposición y reafirmó la solidez de su partido. El acto, realizado en la Gran Arena del Cibao, congregó a la cúpula dirigente del PRM y marcó un nuevo hito en la consolidación política de la organización.
Abinader aprovechó el escenario para destacar que el PRM no es un partido de coyuntura, sino una fuerza política con bases sólidas. Además, lanzó duras críticas contra la oposición, acusándola de haber gobernado durante dos décadas sin resolver los problemas del país. "La oposición no pega una y es desafortunada", afirmó el mandatario, en un mensaje que resonó entre los asistentes.
El evento sirvió también para reforzar la imagen del PRM como una alternativa frente a los partidos tradicionales. Abinader subrayó que su gestión busca corregir los errores del pasado y avanzar hacia un futuro más próspero. La celebración, cargada de simbolismo, refleja el peso político que el PRM ha ganado en los últimos años.
Este discurso llega en un momento clave, marcado por tensiones políticas y desafíos económicos. Las declaraciones de Abinader podrían intensificar el enfrentamiento con la oposición, mientras el PRM busca consolidarse como la principal fuerza política del país.









