República Dominicana apuesta por transformar sus zonas francas en hubs tecnológicos
Las zonas francas de República Dominicana están en la mira de una revolución industrial. Empresarios, académicos y autoridades urgen modernizar este sector clave para convertirlo en un motor de innovación y tecnología, dejando atrás el modelo tradicional de manufactura. El llamado se hizo durante el seminario Zonas Francas 4.0, organizado por la Universidad del Caribe, donde se destacó que el país tiene una ventana de oportunidad para atraer inversiones de alto valor.
Expertos internacionales, como Juan Opertti, miembro de la World Free Zones Organization, advirtieron que el futuro del sector pasa por integrar tecnología, logística y servicios especializados. "Las empresas globales ya no solo buscan costos bajos, sino territorios con infraestructura, talento y capacidad de respuesta", afirmó.
Claudia Pellerano, presidenta de la Asociación Dominicana de Zonas Francas (ADOZONA), fue más allá: "El reto ya no es competir por incentivos fiscales, sino por productividad y mano de obra calificada". Pidió acelerar la formación de técnicos en áreas como dispositivos médicos, electrónica y manufactura avanzada para no quedarse atrás.
Johannes Kelner, director del Consejo Nacional de Zonas Francas, admitió que, aunque el país tiene una base exportadora sólida, debe evolucionar hacia operaciones más sofisticadas. "Necesitamos regulaciones competitivas y alianzas entre el Gobierno, la empresa privada y las universidades", señaló.
El evento contó con la participación de altos ejecutivos, incluido Enrique Darwin Caraballo, de la Universidad del Caribe, quien resaltó que, en un mundo incierto, República Dominicana puede destacar ofreciendo estabilidad jurídica y logística.
Con el reloj corriendo, el país enfrenta ahora el desafío de no perder esta oportunidad. Si la transformación avanza, las zonas francas podrían convertirse en el próximo gran imán de inversión tecnológica en la región.




