Emergencia nacional en Guatemala por erupción del Volcán de Fuego
Más de 1.400 personas han sido evacuadas y 29.000 afectadas tras la violenta erupción del Volcán de Fuego en Guatemala, uno de los más activos del mundo. Las autoridades mantienen alerta roja en tres departamentos mientras torrentes de lava y ceniza cubren comunidades cercanas, reviviendo el trauma de la tragedia de 2018 que dejó cientos de muertos.
El coloso, de 3.768 metros de altura, entró en actividad esta semana expulsando columnas de humo y material incandescente a 300 metros de altura. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) confirmó la evacuación de 18 comunidades y la instalación de ocho albergues temporales en las zonas de mayor riesgo: Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango.
"Salí por mis hijos, pero mi esposo se quedó vigilando la casa", relató Eva Cajabón, una de las damnificadas que recordó con angustia la catástrofe anterior. Muchos resisten abandonar sus hogares por miedo a saqueos, a pesar del peligro inminente. Las imágenes muestran familias enteras siendo trasladadas en buses de emergencia mientras ríos de lodo y piedras ardientes avanzan hasta siete kilómetros desde el cráter.
El gobierno ordenó el cierre de carreteras y la suspensión de clases en municipios aledaños. Las autoridades instan a usar mascarillas y limpiar techos ante la lluvia de ceniza, que ya afecta cultivos y ganado. El Instituto Nacional de Sismología advirtió que las próximas 72 horas serán críticas para evaluar la evolución de la erupción.
Con una historia de explosiones devastadoras, la última en 2023, el Volcán de Fuego sigue siendo una amenaza latente para Guatemala. Operativos de rescate y asistencia se intensifican mientras el país espera con tensión nuevos reportes científicos que determinen el alcance real de esta emergencia.




