El presidente estadounidense, Donald Trump, criticó este domingo el ataque israelí contra Beirut, calificándolo como innecesario e inoportuno en un momento clave para la paz en la región. El bombardeo, que dejó al menos tres muertos y seis heridos, ocurrió mientras Estados Unidos e Irán se preparaban para firmar un histórico acuerdo de paz. Trump instó a todas las partes a evitar acciones que podrían poner en riesgo este proceso diplomático.
El ataque tuvo lugar en Dahye, un suburbio al sur de Beirut considerado un bastión de Hezbolá, el grupo islamista libanés. El ejército israelí justificó la acción como respuesta al lanzamiento de tres proyectiles desde el Líbano hacia comunidades israelíes cercanas a la frontera. Sin embargo, Trump afirmó que la proporción de la respuesta fue desmedida, dado que no hubo víctimas en el incidente previo.
Estados Unidos e Irán se encuentran en las etapas finales de un acuerdo que busca reducir tensiones en la región, incluyendo la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. Este pacto podría marcar un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países, pero el negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que cualquier avance depende del cumplimiento de compromisos por parte de Washington, especialmente en lo que respecta al Líbano.
El Ministerio de Defensa libanés confirmó que los cuerpos de tres víctimas fueron recuperados entre los escombros del ataque, mientras que los heridos fueron trasladados a hospitales locales. Las autoridades israelíes también ordenaron la evacuación de más de diez poblaciones en el sur del Líbano como medida preventiva.
Este incidente pone de manifiesto la fragilidad de los esfuerzos de paz en una región marcada por décadas de conflicto. Aunque el acuerdo entre Estados Unidos e Irán ofrece una esperanza real para la estabilidad, eventos como el de hoy amenazan con socavar el progreso alcanzado. Las próximas horas serán cruciales para determinar si las negociaciones avanzan o si las tensiones vuelven a escalar.




