Un colmado junto a un destacamento policial fue el escenario de un violento tiroteo, dejando un saldo lamentable de muertes y heridas.
En una noche que debía ser tranquila en la comunidad de Villa Consuelo, un acto de violencia desgarrador estremeció a sus habitantes. Alrededor de las 10:00 de la noche del sábado, presuntos malhechores a bordo de un vehículo llegaron hasta un colmado, ubicado a un costado de un destacamento policial en la calle Baltazar Álvarez. Sin previo aviso, abrieron fuego de manera indiscriminada contra un grupo de personas que se encontraban socializando en el lugar.
A pesar de la proximidad del destacamento policial y la presencia de agentes asignados a la unidad de Villa Consuelo, los delincuentes perpetraron el ataque sin temor. En un instante, la tranquilidad se convirtió en caos y tragedia. Dos personas perdieron la vida y siete resultaron heridas de gravedad, incluyendo a dos menores de edad.
Las víctimas fatales han sido identificadas como Juancito Liriano, conocido como "Bobo", y Juan Manuel Pichardo. En un acto de valentía y desesperación, la hija de Juancito, también herida en el tiroteo, describió los momentos de terror y confusión. "Estábamos sentados ahí (en el colmado) y de repente se armó un tiroteo. De una vez le dieron a mi papá; yo me fui para encima de él y me dieron hasta a mí también", relató.
La policía, a través del vocero Diego Pesquiera, ha indicado que el motivo detrás de esta trágica balacera es el resultado de "viejas rencillas personales", una pista que está siendo investigada con rigurosidad.
La comunidad de Villa Consuelo, en medio del luto y la conmoción, enfrenta una nueva ola de temor. Una vecina, visiblemente afectada, compartió sus preocupaciones: "Ahora, después de que mataron a esas personas, uno no se va a poder sentar (en las aceras)". El "Bobo", un hombre de 52 años, dueño de un negocio de bebidas y mesa de billar cercano al colmado, será velado en las próximas horas, en medio de un ambiente de tristeza y pesar.
Las autoridades están persiguiendo a tres individuos identificados como "El Mono", "Steven" y "Starlin", involucrados en el tiroteo. La investigación continúa, buscando arrojar luz sobre las circunstancias de este trágico suceso y brindar justicia a las víctimas y sus familias en un momento de profundo dolor para la comunidad.










