Tormenta Cristina azota Centroamérica con lluvias torrenciales y riesgo de inundaciones
La tormenta tropical Cristina se formó este lunes en el Pacífico frente a las costas de Nicaragua, amenazando con descargar hasta 30 centímetros de lluvia en la región centroamericana. El fenómeno meteorológico, con vientos sostenidos de 75 km/h, podría provocar inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en zonas vulnerables de Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala durante los próximos días.
Según el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU., el sistema se localizaba a 160 km al oeste-suroeste de Managua, desplazándose con trayectoria incierta. Autoridades de Protección Civil en los países afectados ya activaron protocolos de emergencia ante el riesgo de crecidas en ríos y saturación de suelos.
Doble amenaza en el Pacífico
Mientras Cristina avanza, otra tormenta tropical llamada Boris se aproxima a las costas mexicanas con vientos de 65 km/h. El fenómeno, ubicado a 135 km de Acapulco, podría descargar hasta 25 cm de lluvia en Guerrero y Oaxaca, según pronósticos oficiales. Las autoridades mexicanas emitieron alerta por posibles "inundaciones y deslaves mortales" en zonas montañosas.
Esta temporada ciclónica registra ya dos sistemas activos en el Pacífico oriental, donde la tormenta Amanda se formó a principios de junio sin impactar tierra. En contraste, la cuenca atlántica permanece inusualmente tranquila, sin ciclones reportados desde el inicio oficial de la temporada el 1 de junio.
Meteorólogos advierten que las lluvias persistentes de Cristina podrían extenderse hasta el jueves, afectando especialmente comunidades rurales con infraestructura frágil. El Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) coordina acciones transfronterizas para monitorear el desarrollo del fenómeno, que coincide con la temporada de siembra en la región.
Con ambas tormentas activas simultáneamente, los servicios meteorológicos mantienen vigilancia reforzada ante posibles cambios de trayectoria que amplíen las zonas de impacto. La temporada de huracanes en el Pacífico, que inició el 15 de mayo, suele registrar su mayor actividad entre julio y septiembre.




