Cuba sufre uno de los peores apagones masivos en años: 70% de la población afectada
Más de dos tercios de los cubanos enfrentarán cortes de electricidad este miércoles durante las horas de mayor consumo, en uno de los apagones más severos registrados en la isla en los últimos años. La crisis energética, agravada por la escasez de combustible y el deterioro de la infraestructura, ha llevado al límite a una población ya golpeada por la recesión económica.
Impacto inmediato
Empresas, consulados y hogares se han visto obligados a adaptarse a la oscuridad. Oficinas diplomáticas, como el consulado de España en La Habana, operan con luz natural o sistemas de emergencia, mientras residentes como Delcy Pérez, de 78 años, describen la situación como "insoportable". "No tengo fuerzas para nada", admitió la anciana, reflejando el agotamiento generalizado.
Cifras alarmantes
Según datos oficiales de la Unión Eléctrica, el déficit energético alcanzará los 2.040 megavatios durante el pico de demanda, dejando sin servicio a millones. La isla, que requiere 100.000 barriles diarios de petróleo, apenas produce 40.000, dependiendo de importaciones vulnerables a sanciones internacionales. Expertos señalan que las plantas termoeléctricas, en su mayoría obsoletas, no reciben mantenimiento adecuado.
Consecuencias sociales y sanitarias
El colapso eléctrico ha paralizado cirugías urgentes, afectando a 100.000 pacientes, incluidos 5.000 con cáncer, según el Ministerio de Salud. El sistema educativo también sufre: el curso escolar finalizará anticipadamente en junio para evitar clases sin ventilación en pleno verano. Mientras, protestas espontáneas —con cacerolazos en barrios habaneros— evidencian el malestar ciudadano.
Contexto crítico
La crisis se intensificó tras las restricciones al suministro de combustible impuestas en 2026, pero arrastra décadas de infraestructura decadente. "Sabemos que el país está en dificultades, pero esto es inhumano", declaró Yamilé Rodríguez, vendedora y madre de cuatro hijos, quien lleva días sin electricidad en Mayabeque.
¿Qué sigue?
Las autoridades no han anunciado soluciones a corto plazo, y la combinación de calor estival y servicios colapsados amenaza con exacerbar la crisis. Mientras, cubanos como Lázaro Gómez, estudiante de 22 años, claman por cambios estructurales: "El país no aguanta más". La pregunta ahora es cuánto podrá resistir la isla antes de un colapso mayor.




