Separaciones tóxicas: cómo las batallas entre padres destrozan la salud mental de los hijos
Las guerras entre exparejas están dejando una generación de niños traumatizados. Expertos alertan que usar a los menores como arma arrojadiza en divorcios conflictivos provoca daños psicológicos irreparables. Los tribunales reciben cada vez más denuncias por impedimento de contacto parental, mientras crecen las terapias infantiles por ansiedad y depresión derivadas de estas situaciones.
En República Dominicana, donde el 40% de los matrimonios termina en separación según cifras judiciales, los psicólogos clínicos reportan un aumento alarmante de menores afectados por conflictos entre progenitores. "Los niños se convierten en rehenes emocionales", advierte una terapeuta familiar con 15 años de experiencia en el sistema de salud público.
El costo invisible
Cuando un padre o madre bloquea el acceso del otro a sus hijos, las consecuencias van más allá del dolor inmediato. Estudios citados por el Colegio Dominicano de Psicólogos demuestran que estos menores desarrollan el doble de probabilidades de sufrir trastornos de conducta, bajo rendimiento escolar y dificultades para establecer relaciones sanas en la adultez.
El problema alcanza dimensiones judiciales: las demandas por régimen de visitas se han triplicado en los últimos cinco años, según datos de la Procuraduría General. Muchos casos involucran acusaciones falsas o manipulación de los menores para dañar a la expareja, táctica que los jueces empiezan a sancionar con pérdida de custodia.
Padres que luchan por estar
Contrario al estereotipo, son cada vez más los hombres que acuden a terapias y grupos de apoyo para mantener el vínculo con sus hijos tras el divorcio. "Me cancelaban las visitas sin explicación. Mi hija empezó a llamarme por mi nombre en lugar de 'papá’", relata un ingeniero de 38 años que ganó una batalla legal de dos años.
Los especialistas insisten en que la coparentalidad responsable debe prevalecer sobre el rencor. "Un niño necesita saber que aunque sus padres ya no estén juntos, siguen siendo equipo para criarlo", subraya una psicóloga del Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral.
Mientras las autoridades preparan una campaña nacional para promover acuerdos postdivorcio centrados en los menores, los terapeutas lanzan una advertencia: "Las heridas emocionales en la infancia no se curan con el tiempo. Se convierten en cicatrices que marcan para siempre".




