Reforma policial histórica: Senado aprueba ley que redefine el control civil y profesionaliza la institución
El Senado dominicano ha dado luz verde a una transformación radical de la Policía Nacional, con una nueva ley que refuerza el control civil, endurece las sanciones por corrupción y prohíbe el uso de agentes como escoltas privados. La reforma, impulsada tras meses de consultas, busca modernizar la institución y recuperar la confianza ciudadana tras años de denuncias por abusos y falta de transparencia.
El texto, aprobado por una comisión especial, establece que el presidente de la República ejercerá el mando supremo de la fuerza policial, eliminando ambigüedades legales. "Reforzamos la subordinación al poder civil y la rendición de cuentas", explicó una fuente legislativa cercana al proceso. La Dirección de Asuntos Internos, encargada de investigar delitos dentro de la institución, amplía sus poderes: ahora supervisará operaciones encubiertas, pruebas de integridad y casos de vínculos con el crimen organizado.
Uno de los cambios más polémicos prohíbe asignar agentes de forma permanente a empresas privadas, una práctica extendida entre empresarios y políticos. Solo instituciones públicas podrán solicitar protección, y los funcionarios que incumplan la norma enfrentarán sanciones penales. "Acabamos con el uso de la policía como servicio personal", destacó un informe oficial.
Los registros preventivos también se regulan con mayor rigor: se prohíben los controles basados en perfil racial, se exige el uso de cámaras corporales durante las intervenciones y se priorizan detectores electrónicos antes de revisiones físicas. Las faltas disciplinarias ahora incluyen acoso sexual, maltrato animal y manipulación de evidencias digitales, con sanciones escalonadas según la gravedad.
El Consejo Superior Policial, órgano rector de la institución, tendrá que evaluar ascensos, presupuestos y proyectos tecnológicos, mientras que un nuevo sistema separará a los investigadores de quienes deciden las sanciones, para evitar conflictos de interés.
La reforma llega en un momento crítico: según datos oficiales, un 63% de los dominicanos desconfía de la policía. Las autoridades esperan que estos cambios, que incluyen también una reestructuración del sistema de pensiones, marquen un punto de inflexión. El próximo paso es la votación en la Cámara de Diputados, donde se espera un debate intenso por los intereses afectados.





