EE.UU. bombardea infraestructuras hídricas en Irán: un muerto y miles sin agua en plena ola de calor
Estados Unidos lanzó un ataque contra instalaciones críticas de suministro de agua en el sur de Irán, dejando al menos un muerto, cuatro heridos y cortando el acceso al agua potable para miles de personas en medio de temperaturas extremas. El bombardeo, calificado por Teherán como un "crimen de guerra", intensifica la ya tensa relación entre ambos países.
El blanco principal fue una estación de bombeo clave en la provincia de Juzestán, vital para el riego agrícola y el drenaje de aguas residuales. Shaker Mohseni, un trabajador de la planta, murió en el ataque, mientras que otros cuatro iraníes resultaron heridos. Las autoridades advierten que el sabotaje a infraestructuras civiles agravará la crisis hídrica en una región donde el agua es escasa y sagrada.
Contexto de la escalada
El ataque se produce semanas después de que EE.UU. bombardeara redes de agua en la provincia de Hormozgán, dejando a 20.000 personas sin suministro. Teherán acusa a Washington de violar el Memorando de Islamabad, un pacto bilateral para reducir tensiones, y de bloquear el estrecho de Ormuz, ruta crítica para el transporte de petróleo.
Irán respondió cerrando el paso marítimo y atacando bases militares estadounidenses en la zona. “Estos actos son una muestra de desesperación. Atacar el agua es atacar la supervivencia de la gente”, denunció Isa Bozorgzade, portavoz del sector hídrico iraní.
Daños y reacción internacional
Equipos técnicos trabajan para reparar las instalaciones, pero el impacto en la agricultura y la vida cotidiana podría durar semanas. La ONU aún no se ha pronunciado, pero Irán exige sanciones contra EE.UU. por lo que considera un ataque contra derechos humanos básicos.
Mientras, los bombardeos continúan: varias ciudades, incluida Ahvaz, reportaron impactos en las últimas horas. Con el conflicto en su punto más álgido, la comunidad internacional teme una escalada irreversible en Medio Oriente.






