El Ayuntamiento de Santo Domingo Este ha puesto en marcha un ambicioso plan para responder a posibles terremotos o tsunamis, un paso crucial para proteger a sus más de un millón de habitantes. Esta iniciativa, liderada por el alcalde Dío Astacio, busca establecer protocolos claros, identificar puntos seguros y coordinar a las instituciones clave para actuar rápidamente ante desastres naturales.
El municipio, ubicado en una de las zonas más vulnerables del país por su cercanía al mar y su alta densidad poblacional, ha decidido no esperar a una tragedia para actuar. En una reunión celebrada este domingo, las autoridades locales se sentaron con representantes de la Defensa Civil, Bomberos, la Armada, Salud Pública, Policía Nacional e Indomet para trazar las líneas maestras de este plan. El objetivo es que todas estas entidades trabajen de manera coordinada, asegurando una respuesta eficiente y ordenada en caso de emergencia.
El equipo técnico ha centrado sus esfuerzos en tres posibles escenarios: terremotos de magnitud 7.0, 7.5 y 8.1. Cada uno de estos niveles requiere estrategias específicas, que serán evaluadas mediante simulaciones y estudios especializados. Además, se ha puesto especial atención a la franja costera y al río Ozama, que podría convertirse en una vía de penetración de agua hacia zonas urbanas en caso de tsunami.
El tiempo de evacuación estimado es de 30 minutos, un margen que aún está sujeto a revisión por parte de los expertos. Para garantizar una respuesta rápida, el Ayuntamiento ha designado puntos clave en la ciudad: su sede será el centro de mando operativo, mientras que el Parque del Este servirá como principal punto de acopio y suministros.
La próxima semana está programada una serie de sesiones técnicas intensivas para perfeccionar los detalles del plan. Estas jornadas se centrarán en optimizar los equipos de rescate, definir rutas de transporte eficientes y asegurar la logística general de asistencia a la población.
Este esfuerzo no solo busca salvar vidas, sino también evitar el caos que suele acompañar a este tipo de eventos. En un país donde los terremotos y tsunamis no son frecuentes, pero tienen un potencial devastador, la iniciativa de Santo Domingo Este marca un precedente importante en la preparación para desastres naturales. Las autoridades esperan que este plan sirva como modelo para otros municipios costeros del país.









