El gobierno israelí anunció el descubrimiento de los restos del Altalena, un barco hundido en 1948 durante uno de los episodios más polémicos de la Guerra de Independencia de Israel. El primer ministro Benjamin Netanyahu prometió recuperar la embarcación y convertirla en un símbolo nacional para las futuras generaciones.
El Altalena fue atacado por fuerzas israelíes en junio de 1948 cuando transportaba armas y combatientes del Irgún, una organización paramilitar liderada por Menachem Begin. El entonces primer ministro David Ben-Gurion ordenó el ataque tras fracasar las negociaciones para que el grupo entregara el armamento al naciente Estado de Israel. El enfrentamiento dejó 19 muertos, entre miembros del Irgún y soldados israelíes.
Netanyahu calificó el incidente como una “decisión trágica” y subrayó que el barco llevaba armas cruciales para los combatientes. “En lugar de permitir que descargara, los hombres de la Haganá abrieron fuego”, afirmó. Sin embargo, destacó que Begin evitó una guerra civil al ordenar a sus hombres que no respondieran al ataque.
El hallazgo fue realizado por buzos tras años de búsqueda financiada por el gobierno israelí. Netanyahu anunció que impulsará los esfuerzos para extraer los restos del mar, aunque expertos advierten que la operación podría ser muy compleja y costosa debido al estado de conservación del barco.
El primer ministro también criticó a quienes protestan durante las ceremonias anuales en memoria de las víctimas del Altalena, calificando sus acciones como “absurdas” y “profanadoras”. Además, aprovechó la ocasión para reiterar su promesa de formar un “amplio gobierno nacional” de cara a las próximas elecciones.
El descubrimiento del Altalena reabre un capítulo doloroso de la historia israelí, que sigue dividiendo a la sociedad décadas después. Para Netanyahu, su recuperación simboliza la unidad de una nación con un destino común.












