República Dominicana enfrenta una ola de calor extremo sin precedentes, clasificada como "Extremadamente Severa" por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA). Desde el 1 de julio, gran parte del país sufre temperaturas y sensaciones térmicas que superan los registros habituales para esta época, con riesgos graves para la salud, especialmente en grupos vulnerables como niños, ancianos y pacientes con enfermedades crónicas.
Según el Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET), las zonas más afectadas incluyen regiones del noroeste, donde el calor alcanza niveles críticos. En áreas como Sabaneta y Santiago Rodríguez, los termómetros han marcado hasta 38.3 °C y 37.7 °C respectivamente, mientras que la sensación térmica ha superado los 40 °C en varias localidades del Cibao y la Línea Noroeste. Estos valores se suman a una tendencia ascendente observada desde 2020, con temperaturas máximas medias que ya superan los promedios históricos.
El ingeniero Saddan Font-Frías, experto del Departamento de Investigación Meteorológica del INDOMET, explicó que este fenómeno se debe a un patrón atmosférico que comprime y calienta el aire, reduciendo la formación de lluvias y aumentando la radiación solar. "Es como una tapa que atrapa el calor cerca de la superficie", detalló. Además, la combinación de alta humedad y escasas precipitaciones agrava la situación, elevando aún más la sensación térmica.
Esta alerta se enmarca en un contexto global de cambio climático, donde las olas de calor se han vuelto más frecuentes e intensas. En República Dominicana, julio, agosto y septiembre suelen ser los meses más calurosos, pero los datos recientes indican un incremento preocupante. Por ejemplo, Monte Cristi y La Vega han registrado máximas medias cercanas a 35 °C, mientras que Santiago y Santo Domingo muestran valores que exceden los promedios históricos.
Las autoridades han instado a la población a tomar medidas preventivas, como mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y prestar atención a los grupos más vulnerables. El impacto de esta ola de calor podría extenderse en los próximos días, lo que subraya la necesidad de estar preparados ante condiciones climáticas cada vez más extremas.




