Evacuaciones masivas en Manhattan por riesgo estructural en rascacielos en obras
Un edificio en plena transformación de oficinas a apartamentos de lujo en el corazón de Manhattan obligó este martes a desalojar a cientos de personas tras detectarse graves fallas estructurales. Las autoridades confirmaron el pandeo de columnas y el hundimiento parcial de pisos en el inmueble ubicado junto a la Terminal Grand Central, uno de los núcleos neurálgicos de Nueva York.
El Departamento de Bomberos activó protocolos de emergencia tras hallar grietas y deformaciones en al menos dos niveles del rascacielos de 37 plantas, originalmente sede de la farmacéutica Pfizer. Aunque evaluaciones preliminares descartaron un colapso total, el alcalde Zohran Mamdani calificó la situación como "extremadamente grave". Escuelas, consulados y hoteles en un radio de tres manzanas permanecieron cerrados durante horas como medida preventiva.
Historial de incidentes
Registros oficiales revelan que el proyecto acumula multas por violaciones de seguridad, incluidos desprendimientos de materiales y accidentes laborales. La conversión del inmueble, promocionada como la más ambiciosa de la ciudad, implica añadir 15 pisos sobre la estructura original de los años 70. Expertos consultados por las autoridades sugieren que el peso adicional podría haber sobrecargado columnas no reforzadas adecuadamente.
Fuentes del equipo de inspección municipal confirmaron que, pese a la gravedad del daño localizado, el 90% de la estructura se mantiene estable. Trabajadores especializados iniciaron operaciones de apuntalamiento que podrían extenderse varios días, afectando el tránsito en esta zona turística próxima a la ONU y el edificio Chrysler.
Impacto inmediato
Turistas como Ramesh Yallappa relataron escenas de caos durante las evacuaciones: "Pensamos que era un incendio". Mientras, residentes como Ed Miller admitieron evitarán transitar bajo andamios temporalmente. El consulado de Israel y un colegio contiguo retomaron actividades hacia el anochecer, aunque persisten restricciones en calles aledañas.
El desarrollador MetroLoft aseguró mediante un comunicado que ningún escombro cayó a la vía pública y atribuyó el incidente a "un error puntual de cálculo estructural". La firma arquitectónica Gensler, responsable del rediseño, no se pronunció ante los reclamos de negligencia.
Autoridades anticipan que la investigación determinará si hubo omisiones en los controles de seguridad durante las obras. Mientras, el Departamento de Edificios mantendrá monitorización constante ante posibles movimientos en la estructura. La alcaldía advirtió que aplicará sanciones ejemplares si se confirman irregularidades en este proyecto valorado en millones.




