Menos huracanes pero más calor: así será la temporada ciclónica 2026
La próxima temporada de huracanes en el Atlántico será menos activa de lo habitual, pero vendrá acompañada de temperaturas récord y riesgo de sequías en República Dominicana. Autoridades meteorológicas internacionales y locales alertan sobre un escenario marcado por el fenómeno de El Niño, que reducirá las lluvias pero intensificará el calor en la región.
Según pronósticos del Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. y la NOAA, este año se esperan entre 8 y 14 tormentas tropicales, menos que el promedio histórico. Solo entre 3 y 6 podrían convertirse en huracanes, y únicamente 1 o 3 alcanzarían categoría mayor (3, 4 o 5). La probabilidad de una temporada "normal" es del 35%, mientras que hay solo un 10% de chances de que sea más intensa.
El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) advirtió que El Niño, con un 82% de probabilidad de desarrollarse entre mayo y julio, provocará condiciones más secas en el país. Esto podría desencadenar sequías meteorológicas, afectando especialmente a regiones agrícolas. A nivel global, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que las temperaturas seguirán en aumento, superando en 1.3°C los niveles preindustriales entre 2026 y 2030.
Calor extremo y alerta temprana
El año pasado ya se registró un aumento de 1.5°C, un umbral crítico según los científicos. "El calor dominará los próximos años, con consecuencias directas en la frecuencia de eventos extremos", señaló la OMM. En República Dominicana, las autoridades instan a prepararse para posibles cortes de agua y medidas de racionamiento, aunque descartan una temporada ciclónica catastrófica.
Los nombres asignados a los ciclones de 2026 incluyen a Arthur, Bertha, Dolly y Gonzalo, entre otros. Aunque la reducción en la cantidad de tormentas es una buena noticia, expertos recuerdan que basta un solo huracán intenso para causar graves daños. Las recomendaciones oficiales siguen vigentes: revisar techos, almacenar alimentos no perecederos y mantener actualizados los planes de emergencia.
Mientras el Caribe se prepara para una temporada más tranquila, el verdadero desafío será combatir las altas temperaturas y sus efectos en la salud pública, la agricultura y el suministro de agua. La combinación de menos lluvias y más calor podría prolongarse hasta 2027, según los modelos climáticos.




