El PRM consolida su dominio político con una apuesta juvenil que arrasa en las urnas
El Partido Revolucionario Moderno (PRM) ha sellado su hegemonía en la política dominicana con seis victorias electorales consecutivas, impulsado por una estrategia de renovación generacional que ha conectado con el electorado joven. La reciente elección de Luis Abinader como presidente del partido, junto a figuras menores de 40 años en cargos clave, refuerza su imagen de modernidad frente a una oposición fragmentada.
Desde su fundación en 2014, el PRM ha priorizado la inclusión de nuevos liderazgos, distanciándose del tradicionalismo del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), del cual surgió. En 2018, la designación de Ignacio Paliza y Carolina Mejía marcó un punto de inflexión, culminando con el triunfo en las elecciones presidenciales, legislativas y municipales de 2020. Analistas atribuyen este éxito no solo a la frescura de sus candidatos, sino también al desgaste del entonces gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
La jugada se repitió este año: Abinader, ya presidente de la República, asumió también la presidencia del partido, acompañado por Juan Garrigó y Gloria Reyes en la secretaría general y de organización, respectivamente. Ambos, menores de 40 años, representan un guiño al 25% del padrón electoral compuesto por jóvenes, un segmento decisivo en los comicios.
Mientras tanto, el PLD intenta recomponerse con figuras como Johnny Pujols, su nuevo secretario general, aunque mantiene a Danilo Medina en la presidencia. A pesar de algunos avances, su influencia sigue menguada frente al ímpetu del oficialismo.
Con el control del gobierno y una estructura partidaria rejuvenecida, el PRM se perfila como la fuerza dominante de cara a futuros procesos electorales. La oposición, en cambio, enfrenta el desafío de unificar discursos y recuperar credibilidad ante un electorado que parece haber elegido bando.




