El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) enfrenta un nuevo revés en su intento por adelantar la elección de su candidato presidencial para 2028. La Junta Central Electoral (JCE) ha declarado ilegal la consulta interna que la organización planeaba realizar este octubre, afirmando que no cuenta con respaldo legal en el marco de las normas vigentes en el país. Este fallo, basado en las leyes 20-23 y 33-18, marca un golpe significativo para la estrategia del partido morado y profundiza las tensiones internas entre sus líderes.
La JCE respaldó su decisión en una solicitud presentada por Francisco Domínguez Brito, quien rechazaba la celebración anticipada de la elección. El organismo electoral recordó que el Tribunal Superior Electoral (TSE) ya había emitido una sentencia en mayo de 2025 que invalidaba cualquier intento de adelantar el proceso. Las leyes dominicanas establecen que las precampañas no pueden comenzar antes del primer domingo de julio de 2027, y la selección oficial de candidatos no está permitida hasta octubre de ese mismo año.
Este no es el primer obstáculo que el PLD enfrenta en su intento por acelerar la elección. En mayo de 2025, el TSE había bloqueado una iniciativa similar tras un recurso presentado por el dirigente Eleuterio Abad Santos. Estos contratiempos han profundizado las divisiones internas dentro del partido, donde figuras como Francisco Javier García, Ramón Ventura Camejo y Gonzalo Castillo apoyan el proceso anticipado, mientras que Domínguez Brito y Abel Martínez se oponen rotundamente.
El contexto político nacional añade complejidad a la situación. El PLD, liderado por el expresidente Danilo Medina, busca mantenerse como una fuerza relevante en el escenario electoral dominicano. Sin embargo, estas disputas internas y los fallos judiciales podrían debilitar su posición de cara a las elecciones de 2028. Además, el partido enfrenta el reto de fortalecer su unidad interna mientras sigue las normas establecidas para evitar futuros conflictos legales.
Este nuevo capítulo en la pugna interna del PLD plantea interrogantes sobre su capacidad para superar las divisiones y mantener su influencia política. Con las elecciones generales aún a tres años vista, los próximos movimientos del partido morado serán cruciales para definir su estrategia y consolidar su liderazgo en el panorama político dominicano.




