Un petrolero explotó este domingo en el estrecho de Ormuz tras chocar con una mina marina, según informaron medios iraníes. El incidente ocurrió luego de que el buque se desviara de la ruta de navegación establecida por Irán, en medio de la creciente tensión entre Teherán y Washington por el control de esta crucial vía marítima, vital para el tráfico mundial de petróleo.
Medios vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní calificaron al petrolero como "infractor" y destacaron que Irán había advertido previamente sobre las consecuencias de abandonar las rutas designadas. Hasta el momento, no se han reportado víctimas, ni se ha identificado al buque afectado, ni emitido un comunicado oficial por parte de las autoridades iraníes.
Este suceso se produce en un contexto de escalada de tensiones en la región. Horas antes del incidente, la Guardia Revolucionaria realizó disparos de advertencia contra seis embarcaciones que intentaban cruzar el estrecho fuera de las rutas autorizadas. El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, se ha convertido en un foco de disputa entre Irán y Estados Unidos, especialmente tras la apertura de una segunda ruta de navegación respaldada por Washington a principios de julio.
Las tensiones han llevado a Irán a cerrar el paso estratégico el 12 de julio, mientras que Estados Unidos respondió con un bloqueo naval dos días después. Desde entonces, se han reportado ataques con misiles y drones iraníes contra objetivos estadounidenses en países como Baréin, Kuwait y Jordania, lo que aumenta el riesgo de un conflicto regional más amplio.
Este último incidente podría agravar aún más las relaciones entre ambos países y generar repercusiones en el mercado global de energía, dada la importancia del estrecho de Ormuz para el suministro de petróleo. Las autoridades internacionales siguen de cerca los desarrollos en la zona, mientras la situación continúa siendo volátil.




